El 18% de los varones que acompañan a su pareja al mercado se limitan a empujar el carrito Una encuesta de la Cámara de Comercio revela que en el 66% de las familias la realizan las mujeres
06 sep 2005 . Actualizado a las 07:00 h.En el 66% de los hogares madrileños siguen siendo las mujeres las que realizan la compra casi exclusivamente, frente al 7% en los que son los hombres en solitario los que llevan a cabo esta tarea. Pero el dato más desalentador de la diferencia entre sexos es que existen un 18% de familias en las que esta tarea doméstica la realiza la mujer acompañada de su marido, aunque éste se limita a arrastrar el carrito. Estos datos figuran en la última Encuesta de Consumo de la Cámara de Comercio de Madrid, en la que se revisan los hábitos por los que suelen regirse las familias madrileñas a la hora de comprar alimentos. A pesar de todo, la encuesta, que analiza las variaciones que se han producido en la última década, muestra una mayor implicación masculina en el abastecimiento familiar. Así, el papel del hombre como simple porteador se ha estancado, pues en el 8% de los hogares el marido es el que tiene la responsabilidad de elegir un cupo reducido de alimentos, como vinos, quesos y embutidos. Además, en un 47% de los casos los varones seleccionan la compra junto a su mujer y en otro 25% se dividen esta función para acortar su duración. Más derrochadores Otro dato que sobresale en la Encuesta de Consumo es que el 43% de las mujeres que comparten esta labor doméstica con sus cónyuges piensan que los hombres suelen ser más derrochadores. Por contra, un 14% de féminas opinan que ellos son más cuidadosos y un 21% creen que no hay diferencia. Otro dato que figura en el trabajo de la Cámara de Comercio y que revela un cambio significativo en las costumbres es el de la frecuencia de la compra respecto a 1995. Ahora se afianza la adquisición semanal, frente a la opción de salir a comprar cada día lo necesario. Esta variación se ha producido especialmente en los hogares en los que la mujer trabaja fuera de casa. Así, más de las tres cuartas partes de las familias han desterrado la opción de compra diaria, fórmula que se mantiene entre los madrileños de más edad. En cuanto al presupuesto, también se ha realizado un cambio importante, pues mientras que en 1995 los madrileños se regían mayoritariamente por un presupuesto previo establecido, que podía variar con otros gastos extraordinarios, ahora la mitad compran sin calcular a cuánto ascenderá la cuenta.