Ha pasado a ser de 43,4 a 41,5 en los dos últimos años, debido a la afluencia de extranjeros Los más de 510.000 empadronados en Madrid suponen ya el 15,9% de la población total
21 ago 2005 . Actualizado a las 07:00 h.El fenómeno migratorio ha rejuvenecido en dos años la población de la ciudad de Madrid, que ha pasado de tener una edad media de 43,4 años a 41,5 años, ya que el 67% de los inmigrantes tiene entre 20 y 44 años, con una media de 31, 3 años, con lo que se fortalece la población activa, según informó ayer el Ayuntamiento de Madrid. El quinto número del Barómetro de Economía de la Ciudad de Madrid, elaborado por el área de Economía y Participación Ciudadana, está dedicado al análisis de la inmigración, un fenómeno que ha sido fundamental en el desarrollo económico y social de la ciudad y que es el principal responsable de su crecimiento demográfico. En los últimos 150 años, la población de la capital has pasado, tras sucesivos impulsos migratorios, de 240.000 habitantes a los actuales 3.228.914. La novedad del fenómeno actual radica en el origen internacional de los flujos, ya que si bien hasta ahora Madrid atraía población básicamente de otros territorios de España, hoy la mayoría de los nuevos inmigrantes proceden de otros países. Los 513.194 extranjeros empadronados en Madrid, con datos del 1 de julio de este año, suponen el 15,9% de la población total. Madrid reúne el 12,7% de los extranjeros de toda españa, frente al 6,2% de Barcelona, el 2,2% de Valencia, el 0,5% de Sevilla y el 0,4% de Bilbao. Más del 60% de estos nuevos madrileños llegan de América Latina, aunque los ciudadanos procedentes de los países de la OCDE siguen manteniendo su peso estable en torno al 12%. Transformación Este nuevo impulso en la llegada de habitantes, iniciado hace apenas cinco años, imprime una enorme transformación de la ciudad y, a diferencia de otros procesos migratorios en los que los hombres eran los principales inmigrantes, el peso de la inmigración femenina en Madrid es similar, incluso superior, a la masculina ya que el 50,7% son mujeres. La integración de esta población extranjera se está produciendo sin el impacto negativo sobre el tejido urbano de anteriores oleadas migratorias. Una de las primeras necesidades que buscan cubrir los nuevos madrileños es la vivienda, a al que acceden básicamente a través del alquiler (72%) y que en muchos casos es compartida por varias familias (13% de los casos frente al 0,35% en hogares de españoles).