El cierre de la colonia Marconi no reduce la prostitución durante el día

Luis J. Gómez la voz | madrid

ESPAÑA

03 ago 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

?os vecinos de la colonia Marconi reconocieron ayer que en la primera noche en la que se restringió el tráfico, sí se produjo una reducción en el número de prostitutas. Sin embargo, al llegar el día, es decir, en cuanto se terminó el horario del corte de calles, la situación volvió a ser tan problemática como la habitual. Para los ciudadanos de Villaverde, esta medida tomada por el Ayuntamiento tiene como principal defecto que no resuelve el problema de la prostitución durante las horas de sol. Los vecinos se quejaron de que a primera hora de la mañana ya había un número importante tanto de meretrices como de clientes debajo de sus casas. El secretario de la Asociación de Vecinos Residencial Resina, Daniel Vela, aclaró que en torno a las 21:30, una hora y media antes del cierre de tráfico, muchas prostitutas se estaban marchando del barrio. No obstante, en su opinión, la medida adoptada no es la adecuada. Daniel Vela no cuestiona si es legal o no restringir el tráfico, pero sí cree que no será eficaz y vaticinó que en dos meses el problema seguirá como siempre. El plan, que el Consistorio puso en marcha esta semana, cierra algunas de las vías del polígono Marconi al tráfico de 23 a 6 horas de la mañana. Sólo los residentes, familiares, conocidos y trabajadores pueden entrar en coche, pero para hacerlo necesitan dejar en la luna de su automóvil una tarjeta acreditativa. A día de ayer, el Ayuntamiento ya había concedido más de 3.000 identificaciones para los vecinos que quieran llegar a sus casas durante esas siete horas. De esta forma, el Consistorio hará más difícil para los clientes el acceso a los servicios de las prostitutas. La adopción de esta medida ya nació entre la polémica. Aunque el concejal de Seguridad, Pedro Calvo, aseguró que este plan mejorará la calidad de vida de los vecinos, la oposición arremetió contra lo que consideran un recorte de la libertad de los vecinos. El grupo municipal de IU calificó esta medida de un «exceso inadmisible», que atenta contra el derecho al movimiento.