Crónica política
18 jun 2005 . Actualizado a las 07:00 h.Hay cuatro políticos que van a dormir intranquilos esta noche y otros dos plácidamente. Empecemos por los que conciliarán el sueño: Zapatero y Rajoy . Pase lo que pase, el Partido Socialista obtendrá hoy en las urnas su mejor resultado histórico en unas autonómicas gallegas - Touriño superará a González Laxe - y no es descartable que se acueste hoy como virtual presidente de la Xunta. Si es así, será un gran triunfo de Zapatero y, si se queda en puertas, se recordará que Galicia sigue siendo la asignatura pendiente del PSOE. Aunque esta vez, es muy cierto, puede por fin aprobar. Y según Pepe Blanco, con nota. Por su parte, Rajoy ha hecho esta semana la mejor campaña de su vida, al fin, sin Aznar como rueda de molino colgado de su cuello como en la campaña del 14-M. Si Rajoy logra que Fraga renueve, lo sacarán en hombros, pero aunque se quede ahí, en puertas de la mayoría absoluta, no será tan grave. Para Rajoy, claro, no para Fraga. Todo el mundo bien informado sabe que el PP gallego estaba desahuciado en las urnas hace diez días y que Mariano lo ha levantado hasta dejarlo con opciones realistas al abrir las urnas. Pero si Zapatero y Rajoy van a descansar -aunque por lo que se sabe de ellos dormirían tranquilos hasta en el Vietnam de los años sesenta- más difícil lo tienen Fraga, Touriño y Quintana. Uno de los dos primeros será cadáver político dentro de unas horas y eso, naturalmente, siempre inquieta. Quintana lo tiene más fácil porque ha sido el candidato revelación y parece que ya ha ganado lo que más le urgía: ser reconocido por el electorado nacionalista como digno sucesor de un gran líder como lo fue Beiras . Le queda la intranquilidad lógica de los números con que recibirá esa confirmación, porque la asignación de escaños puede llenarlo de gloria o de tristeza en el recuento final. Es, por tanto, una situación bastante inusual en las elecciones gallegas: desde que ganó por primera vez Fraga, desmintiendo a aquel presidente visionario llamado Quiroga al que se le atribuye la frase histórica de que «antes cambiará el curso del Amazonas que el PP gane unas elecciones en Galicia», Fraga siempre durmió bien la víspera de los comicios. Mañana la sorpresa, una u otra, está garantizada: sorpresa si el resultado lleva a Touriño a la Xunta y, sorpresa, al fin y al cabo, si Fraga consigue la mayoría absoluta, porque ha soportado una campaña con todas las encuestas en contra. No solo las de Pepe Blanco, también las suyas. Y sorpresa garantizada porque, como dice Julián Santamaría , el mejor sociólogo electoral español, «los gallegos piensan de forma muy parecida al resto de los españoles pero a veces se comportan de forma muy distinta». Veremos que nos deparan hoy. Pero no sólo tres políticos gallegos tienen motivos para estar intranquilos. Ya casi nadie se acuerda pero en Vitoria hay un gobierno por formar. Hace dos meses se celebraron elecciones vascas y el plan Ibarretxe se metió en un cajón. Allí han pasado cosas muy importantes como demuestra que Eusko Alkartasuna forme grupo propio y, sobre todo, que la primera víctima del PNV ya ha caído: Atutxa no consiguió ser reelegido. Pero la pieza a cobrar, en realidad, es Ibarretxe . No lo tiene fácil aunque haya renovado el acuerdo con EA y la Izquierda Unida vasca para reeditar el tripartito. Suman en total treinta y dos diputados. Necesitan el de Aralar para empatar con la suma de los socialistas y populares que llegan a treinta y tres. La llave está en los nueve diputados del Partido Comunista de las Tierras Vascas que, de momento, no se dejan. Podría abstenerse constantemente y llegarse a un presidente de Euskadi por minoría mayoritaria. No sería la primera vez. ¿Se acuerdan de Gabriel Urralburu , el socialista navarro, ex fraile que después fue procesado por corrupción? Una vez fue elegido por minoría a la cuarta. En esas circunstancias, el lendakari podría ser Patxi López si Aralar mueve su voto en el hastío de empates y abstenciones, o incluso, el propio diputado de Aralar o, lo más probable, alguien del PNV que no sea Ibarretxe. Como le sucedió a Atutxa hace unas semanas. Por tanto, también puede haber sorpresa vasca e Ibarretxe lo sabe. Pero no sólo por la difícil aritmética citada. Por otra razón apenas divulgada: el enfrentamiento total con José Jon Imaz , presidente del PNV, que le ganó la partida interna por muy poco a Arzallus , Eguibar e Ibarretxe. Si Ibarretxe renueva después del calvario que se le viene encima, volverá a sacar su plan. Quien anuncia esto a La Voz cuenta que hubo una tensa reunión entre el lendakari, Imaz y los presidente del PNV de Álava, Vizcaya y Guipúzcoa. Habló largamente el lendakari y pidió opiniones cosechando un largo silencio. Alguien lo rompió para decir: «Tú nos has metido en el lío de tu Plan, dinos tú como salimos». Fuentes de toda solvencia confirman que el enfrentamiento entre Ibarretxe e Imaz es a muerte, hasta el punto de que Atutxa en realidad en esta partida jugaba de tapado de Imaz para sustituir al hasta ahora lendakari. «Por eso facilitaron su caída», sostiene el informante. Y prosigue: «De lo que no tengo duda es que uno de los dos, Ibarretxe o Imaz, se marchará a casa después de esta batalla. Los dos son jóvenes, pero su posición será insostenible. O el uno o el otro». Como se ve habrá, muy probablemente, también sorpresa en Euskadi. Y con estos calores.