Maragall pide excusas al pueblo catalán y CiU da por retirada la querella
ESPAÑA
El mandatario socialista insta a los partidos a «desenmascarar la corrupción sin buscar réditos electorales» El presidente elude aclarar si denunció el cobro de comisiones ilegales
10 mar 2005 . Actualizado a las 06:00 h.La testimonial moción de censura del PP concluyó ayer con un precario armisticio entre el presidente de la Generalitat, el socialista Pasqual Maragall, y el líder de Convergencia i Unió (CiU), Artur Mas. Éste anunció la retirada de la querella judicial contra un Maragall que pidió «excusas a los ciudadanos de Cataluña» por el escándalo generado el pasado 24 de febrero con sus alusiones al 3% de comisión que habría cobrado CiU en la adjudicación de obras públicas. Con sus quince diputados sobre 135, Piqué actuó como catalizador de lo que acabó en un intento de los dos grandes partidos, CiU y PSC, por atajar la imagen de pobredumbre que transmitió en las últimas semanas la política catalana, considerada durante lustros como modélica. De las tres mociones de censura presentadas desde 1980, todas de carácter simbólico, la del PP, que se vota hoy, será la que menos apoyo reciba. «¿Hay embarazo o no?» Pero al ex ministro de Exteriores de Aznar su iniciativa le sirvió para jugar un nada habitual papel estelar. Sin embargo, el momento cumbre, tras la intervención de Piqué por la mañana, llegó a las cuatro de la tarde, con el discurso de Maragall. El miedo que existía entre los miembros del tripartito catalán y los dirigentes del PSOE en toda España por una nueva salida de tono del presidente de la Generalitat, se disipó con un disertación bien medida. Maragall logró los objetivos de su partido, la retirada de la querella y el mantenimiento, al menos retórico, de su campaña contra las ilegalidades. El máximo mandatario catalán reclamó el respaldo de todas las fuerzas políticas para «desenmascarar la corrupción sin extraer réditos electorales». Piqué intentó acorralar a Maragall, a fin de que concretase sus veladas acusaciones contra CiU. Le pidió que aclarase si cuando le dijo a Mas que «ustedes tienen un problema, el 3%», se refería al cobro de comisiones ilegales. «Sólo puede decir sí o no. Es como lo de la pregunta de si está embarazada o no», espetó el diputado del PP. El presidente de la Generalitat le contestó que serían los tribunales y la comisión de investigación parlamentaria los que lo determinen. En aquel momento todavía no había subido a la tribuna Artur Mas, quien dejó al lado sus reclamación de una demanda expresa de disculpas por Maragall. Interpretó que entre los ciudadanos de Cataluña se incluyen los dirigentes, militantes y votantes de CiU. Así, dio por retirada la demanda. En la réplica, Maragall tensó la cuerda y casi le pidió a Mas que mantuviera su querella. Pero CiU, que ya había aceptado el 24 de febrero unas disculpas de Maragall, quería salir del embrollo. Carod Rovira, de ERC, felicitó por ello a socialistas y convergentes.