¿Qué hacemos con González y Aznar?

ESPAÑA

Crónica PSOE y PP admiten que los ex presidentes del Gobierno ponen en serios aprietos a Zapatero y Rajoy con sus opiniones públicas que cuestionan la doctrina interna

19 feb 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

El referéndum sobre la Constitución europea ha puesto de manifiesto que Felipe González y José María Aznar son en este momento un problema para sus partidos más que en una ayuda. Fuentes del PSOE y el PP niegan que exista preocupación, aunque admiten que expresan ideas no sólo diferentes a las de la línea oficial sino contradictorias con la doctrina interna. El problema se agrava porque no son posturas marginales, ya que los dos ex presidentes mantienen una fuerte influencia en un sector muy importante del partido. La dura respuesta de Aznar a las declaraciones de Fraga, a las que Rajoy trataba de restar trascendencia, ha sido el último episodio de algo que amenaza con agravarse. Aznar y González enmiendan la plana a su partido en las cuestiones más delicadas, como pueden ser el terrorismo, el plan Ibarretxe, la Constitución europea, el modelo de Estado, la Iglesia o el Prestige. González y el centrifugado González ha puesto en aprietos a Zapatero en plena campaña al pedir que no se confunda «descentralización con centrifugación». Frente a los esfuerzos de Zapatero por presentar como algo necesario el proceso de reformas estatutarias , González advirtió de que «descentralizar el poder sin elementos de cohesión que defiendan los derechos básicos, que es centrifugarlo, es un disparate» y puede conducir a que «la financiación de la educación de un niño sea diferente según el lugar del territorio que ocupe». Reforma constitucional Tampoco está de acuerdo González en reformar la Constitución. Ha repudiado públicamente el concepto de «España plural» que manejan , según dijo, algunos de su «tribu» y ha advertido que para reformar la Carta Magna hay que saber primero «cómo se hará y con qué finalidad». Referéndum europeo González tampoco aprueba la decisión de Zapatero de convocar un referéndum sobre la Constitución europea, que calificó de «un tanto arriesgada», y mucho menos la premura con la que se ha fijado la fecha. «Soy poco amigo de los referendos, incluso de los que se ganan», explicó. Iglesia Ni siquiera en el enfrentamiento de Zapatero con la Iglesia católica parece estar de acuerdo González. El ex presidente escribió un artículo en el que advirtió de que «la Iglesia católica es demasiado importante en España y Europa para usarla de forma excluyente». Aznar y la Constitución. Aznar no se lo ha puesto más fácil a Rajoy. El ex presidente no respalda la decisión del líder del PP de apoyar un sí sin condiciones al referéndum sobre la Constitución europea. Aznar, que ni siquiera ha hecho campaña por el sí y ha votado por correo para no aparecer hoy apoyando el tratado, demostró escaso entusiasmo por la Carta Magna europea cuando fue preguntado por ella por un alumno de la Universidad de Georgetown. De hecho, dijo que no es una Constitución sino un tratado que para España supone «bajar unos peldaños». Frente a ello, aseguró que el de Niza «sí era un buen tratado». Las alusiones despectivas de Aznar a la Constitución europea llevaron ya en junio del 2004 a Rajoy a tener que aclarar que es él quien «fija las posiciones políticas». Incluso Fraga tuvo que salir al paso y asegurar que Rajoy no necesita la «tutela» de Aznar. Derrota del 14-M. El ex presidente del Gobierno sigue instalado en la teoría de que el PP perdió las elecciones única y exclusivamente por el efecto de los atentados del 11-M y la manipulación mediática. Por el contrario, Rajoy ha expresado en varias ocasiones que ese fue sin duda uno de los motivos, aunque no el único. Relación con la prensa Aznar sigue empeñado en su cruzada contra los medios que considera que propiciaron la derrota del PP. En su comparecencia en el Congreso lanzó durísimas acusaciones contra algunos de ellos, con los que Rajoy intenta por el contrario recomponer relaciones a base de conceder entrevistas, cosa que Aznar no hizo nunca. Negociación con ETA Aznar tampoco le ha dejado hueco a Rajoy para tomar postura ante una hipotética futura negociación del Gobierno con ETA tras un alto el fuego. Aznar aseguró que «los terroristas no pueden «tener ninguna retribución en ningún caso y nunca, ni por matar, ni por dejar de matar». El Prestige A pocos meses de las elecciones gallegas Aznar ha abierto una crisis pública con Fraga que perjudica al PP gallego y también a Rajoy.