La policía nacional ha detenido a una banda de ciudadanos ex soviéticos que se dedicaba a extorsionar a compatriotas en Madrid, a los que exigían un canon mensual por «protección» bajo amenazas de palizas a ellos o sus familias en sus países de origen, que ejecutaron con su última víctima. Las investigaciones comenzaron hace un mes, tras la agresión sufrida por un ucraniano, secuestrado en Fuenlabrada y trasladado a un piso de Móstoles donde recibió una brutal paliza hasta que se comprometió a abonar lo que le exigían los extorsionadores. La víctima sufrió fractura de cráneo y de los huesos de la nariz, según informó ayer la jefatura superior de policía. Ocho personas -cuatro ucranianos, dos lituanos, un bielorruso y un armenio- fueron detenidas el pasado día 20, aunque tres de ellas quedaron en libertad por falta de pruebas y otras dos después de pasar a disposición de un juzgado de Madrid. Tras la paliza al ucraniano, al que la banda utilizó como gancho para contactar con un ruso al que también quería extorsionar, se hizo cargo de las investigaciones el Grupo XVI de la Brigada de Policía Judicial.