El juez establece como conclusión que los atentados fueron una «reacción» a la posición de España en Irak Apunta por primera vez en su auto a los autores intelectuales de la matanza
21 dic 2004 . Actualizado a las 06:00 h.El juez Juan del Olmo, instructor del sumario del 11-M, dictó anoche un auto en el que, por primera vez tras ocho meses de investigación, concreta qué grupo terrorista pudo ser tanto el autor intelectual como material de la masacre de Madrid. El magistrado señala que, tras casi 100 tomos de indagaciones, todo apunta a que la banda terrorista Grupo Islámico Combatiente Marroquí (GICM), integrada en la red mundial de Al Qaida, decidió, planeó y ejecutó, con la ayuda de grupos menores de islamistas radicales, el asesinato de 191 madrileños en cuatro trenes de cercanías. Del Olmo, en el auto que ordena el ingreso en prisión del jefe para Europa del GICM, Hassan El Haski, detenido el viernes pasado en Lanzarote, no sólo adelanta qué organización decidió y planeó la masacre, sino que también apunta el motivo esgrimido por los terroristas para ordenar los atentados. Considera que El Haski, como jefe para Europa del GICM, intervino en «la ideación, preparación y realización efectiva» de la masacre de Madrid. Total sintonía con Garzón En total sintonía con lo afirmado la semana parada por Garzón en otro auto, señala que altos jefes de GICM y militantes de Al Qaida, reunidos en Madrid a lo largo del invierno y parte de la primavera del 2003, acordaron «atentar en España como reacción a la posición en el conflicto de Irak». El magistrado, que ha imputado a El Haski 191 delitos de asesinato y más de 1.000 de asesinato frustrado, considera que la célula que acordó los atentados del 11-M comenzó a fraguarse en el 2002, cuando líderes de la red de Al Qaida en el Magreb, como Malek El Andaluzi y Amer El Azizi, encargaron a altos cargos del GICM -Mustafá Maymouni y Driss Chebli- organizar dos grupos terroristas, uno en Marruecos y otro en Madrid. El grupo marroquí ejecutó los atentados de Casablanca y el madrileño el 11-M. El grupo de Madrid, liderado por Maymouni, absorbió buena parte de los restos de la célula española de Al Qaida liderada por Abu Dahdah -desarticulada en el 2001 por Garzón- e incluyó a un grupo de radicales, también vinculado al GICM, liderado por Jamal Zougam. Fueron estos líderes quienes en las reuniones semanales realizadas en el invierno y la primavera del 2003 decidieron atentar en España por la implicación del Gobierno en la guerra de Irak. Líderes detenidos No obstante, antes de comenzar la fase final de la preparación del 11-M, Maymouni y Chebli fueron detenidos y encarcelados por los atentados de Casablanca. El peso de ejecutar el 11-M, «ya decidido», recayó en El Tunecino, cuñado de Maymouni, y la persona que mantenía relaciones de amistad e ideológicas con todos los grupos que confluyeron en la célula final. El juez considera que el papel central de la autoría del GICM en la masacre de Madrid está clara no sólo por el origen de la célula y de sus líderes, sino también porque en todos los grupos que se suman hay miembros de esta banda y porque sus líderes europeos están al tanto y dan la aprobación de todos los planes. El auto concluye que las declaraciones policiales de algunos miembros del GICM detenidos este año en Francia demuestran que El Haski huyó de España, muy nervioso, unos días antes del 11-M, que se refugió en pisos de la organización en París y luego en Bélgica, porque necesitaba ocultarse de la policía, y que le confesó a uno de los arrestados, Attila Turk: «mi grupo en España ha hecho el atentado».