Madrid, Madrid, Madrid La rotura de una tubería causa un inmenso socavón en la calle más «chic» de la ciudad
23 sep 2004 . Actualizado a las 07:00 h.?o es oro todo lo que reluce. Serrano, una de las diez calles más caras del mundo en cuanto al precio de alquiler de locales comerciales, sufre, a pesar del glamour y la elegancia de sus tiendas, la misma enfermedad que los barrios más humildes de la capital: un esqueleto que se resquebraja o una plaga de termitas. Así se demostró ayer cuando, a primera hora de la mañana, la rotura fortuita de una tubería del Canal de Isabel II en la confluencia de esta calle con López de Hoyos y María de Molina provocó un enorme socavón que recordaba a los agujeros que frecuentemente decoran la ciudad. Afortunadamente, los únicos daños que hay que lamentar son vegetales, pues los bomberos tuvieron que talar un chopo de grandes dimensiones, cuyas raíces impedían llegar al punto de reparación. También los efectivos del cuerpo de extinción de incendios desmontaron una farola afectada por el hundimiento de la acera. Averías como ésta, pequeños hoyos en los que las mujeres dejan el tacón, agujeros provocados por un sín fin de obras de índole diversa, inmortalizados por el actor Danny de Vito en la frase: «Madrid es una ciudad hermosa, pero lo será más cuando encuentren el tesoro», y los nuevos túneles para transportes, han convertido a la ciudad en un queso gruyère. Mire por donde pisa. ?ensurada por los gobiernos conservadores de mitad de siglo, vetada por la Iglesia, rechazada por la clase alta e ignorada por todos las demás clases, Débora Arang o ( Colombia, 1907) tuvo que luchar mucho para ser reconocida como la gran artista que es. El Museo de América expone por primera vez en Europa una muestra individual de la pintora antioqueña en la que el visitante puede apreciar su evolución, además de comprobar la vigencia de las cualidades estéticas que imprime a su obra. En sus creaciones convergen tres fuerzas: la memoria, los conflictos sociales y la circunstancia de ser mujer, Encontró en la temática social apuntes para las escenas más patéticas, gracias su pintura de denuncia política y social es considerada como una rebelde. Inquietante, polémica, atrevida, son algunos de los calificativos que se han atribuido a esta mujer que, a pesar de ser considerada como parte fundamental del arte de su país, no aparece en muchos anales, debido a una conspiración de silencio que se tejió en su contra durante décadas. La exposición Débora Arango: una revolución inédita en el arte colombian o, que se podrá visitar hasta el 21 de noviembre, está compuesta por una selección de 30 obras (16 acuarelas y 14 óleos de gran formato), escogidas entre las 233 piezas que la artista -Premio Nacional de Cultura a una Vida y una Obra- donó de forma altruista al Museo de Arte Moderno de Medellí n. ?n acercamiento a las personas que convierten su música y su canto en una reivindicación de sus raíces y en un vehículo de denuncia de los problemas de Colombia. Éste es el propósito del libro Los Olvidados, resistencia cultural en Colombia (UNAB), que fue presentado ayer en la Casa de América por sus autores, el fotógrafo Kim Manresa y el periodista antioqueñ o Juan Gonzalo Betancu . . Se trata de un valioso testimonio de cuando el arte se convierte en una de las maneras más eficaces de resistir las agresiones o abusos del poder, en sus más diversas manifestaciones, la pobreza o el hambre.