Las encuestas sitúan a los no nacionalistas al borde de la mayoría El Gobierno de Zapatero aspira a desmontar el Plan Ibarretxe desde Ajuria Enea.
07 sep 2004 . Actualizado a las 07:00 h.Patxi López, primer lendakari no nacionalista de la historia. Éste es el gran objetivo electoral del Gobierno de Zapatero para el próximo año, por encima de una eventual conquista de la Xunta de Galicia en los comicios gallegos de octubre del 2005, previstos para cinco meses después de los vascos. «Un triunfo en Euskadi permitiría desactivar el Plan Ibarretxe desde dentro de Ajuria Enea y resolver uno de los grandes problemas que heredamos del PP», apuntan fuentes de la Administración central. Galicia, menos prioritaria Además, pese al aparente triunfalismo con el que los socialistas gallegos han acogido la continuidad de Fraga como cabeza de cartel del PP, en el seno del Gobierno de Madrid hay amplios sectores que consideran al veterano político de Vilalba como el candidato más temible del PP. «En Galicia esta vez tenemos más posibilidades que nunca, con Pérez Touriño, pero en el País Vasco son mucho mayores», afirman las citadas fuentes gubernamentales. Esa tesis se fundamenta en los resultados de este año en el País Vasco, que volvieron a convertir al PSOE en la segunda fuerza política, y, sobre todo, en los datos ofrecidos por el Euskobarómetro de mayo, la encuesta realizada por la Universidad del País Vasco. Ésta revela unas expectativas para los partidos no nacionalistas mucho mejores de las que existían un año antes de las autonómicas del 2001, en las que finalmente lograron la victoria los nacionalistas. En la Moncloa estiman que una alternativa al PNV liderada por el PSOE resulta mucho más aceptable para el conjunto de la sociedad vasca que otra encabezada por el PP. La mala imagen de este partido fuera de sus fronteras electorales obliga a los socialistas a marcar distancias, aunque estén dispuesto a coaligarse con él. Según el último Euskobarómetro, el PNV y sus aliados tendrían la mayoría absoluta en peligro, incluso con el apoyo de Aralar, una escisión de Batasuna.