El ministro de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, aseguró ayer que el Gobierno español toma nota del acto poco amistoso que supone la llegada mañana del submarino nuclear Tireless a Gibraltar para hacer una escala de rutina y advirtió que la serie poco afortunada de actitudes del Reino Unido en relación con Gibraltar podría afectar a las relaciones entre Ejecutivos. El ministro confirmó que el secretario de Estado de Asuntos Exteriores y para Iberoamérica, Bernardino León, convocó al embajador británico en Madrid, Stephen Wright, para manifestar el rechazo y malestar profundo por lo que consideramos un acto poco amistoso que se inscribe en una serie poco afortunada de actitudes nada favorables a mantener un diálogo y una voluntad de trabajar y cooperar juntos. Moratinos ya dio por hecho que la presencia del Tireless -«que queremos que sea segura y corta», dijo- va a tener su impacto en el desarrollo normal de las relaciones entre Gran Bretaña y España. Justificación británica El Gobierno británico aseguró al español que la escala del submarino no supone ningún riesgo para la seguridad y que la estancia del submarino será corta. Un portavoz confirmó que ha habido consultas entre los dos gobiernos sobre la próxima llegada del Tireless . El portavoz del Grupo Popular en la Comisión de Exteriores del Congreso de los Diputados, Gustavo de Arístegui, calificó de profundamente desafortunada esta escala en Gibraltar, sobre todo teniendo en cuenta el impacto que su anterior visita (mayo del 2000 y mayo del 2001) tuvo en las relaciones hispano-británicas. No obstante, rechazó calificarla de provocación porque «entre Gobiernos amigos y democráticos no se puede hablar nunca de provocación». El presidente de la Mancomunidad de Municipios del Campo de Gibraltar, Juan Montedeoca (PSOE), manifestó que se ha convocado una reunión hoy a «aquellos mismos que nos movilizamos» cuando el submarino nuclear británico estuvo atracado en Gibraltar reparándose desde mayo del año 2000 a mayo del 2001, «para ver qué movilizaciones debemos a hacer».