PSOE y PP acusan a Vitoria de ganar tiempo al no poder aprobar ahora el proyecto El PNV pretende así que el PSE se incorpore al debate y presente propuestas
05 may 2004 . Actualizado a las 07:00 h.El calendario del plan Ibarretxe se fue a pique y no se votará en el Parlamento de Vitoria en septiembre, sino que tendrá que esperar hasta diciembre. Un retraso que para el presidente de la cámara, el nacionalista Juan María Atutxa, obedece a razones técnicas -esgrimió como argumento la demora que llevan los trabajos-, pero que el Ejecutivo de Juan José Ibarretxe confesó que responde a motivos políticos para que la oposición, en especial el Partido Socialista de Euskadi, se incorpore al debate y presente sus propuestas para que sean «debatidas y votadas». En la última semana se han producido una decena de ofrecimientos desde la Presidencia de la cámara y desde el Gobierno vasco para «parar el reloj» del plan Ibarretxe y permitir así a los socialistas -el PP es obviado de estas invitaciones- que presenten sus enmiendas para la modificación del Estatuto de Gernika. Ofertas que, hasta ahora, han caído en saco roto, porque tanto el PSE como los populares acusan al Gobierno vasco y a los tres partidos que lo sustentan de no buscar el debate, sino de «estar ganando tiempo» hasta las autonómicas, previstas para la primavera del 2005. El presidente del Parlamento vasco anunció ayer «el retraso de mes o mes y medio» en la tramitación de la propuesta de nuevo Estatuto, con lo que no se podrá votar en septiembre, como prometió Ibarretxe cuando presentó su propuesta articulada el mismo mes del año pasado, sino que deberá esperar, «por lo menos, hasta fin de año». Atutxa apeló al retraso acumulado hasta ahora y que ha motivado que «tengamos -dijo- dos meses y medio de retraso sobre el calendario previsto». Reforma del Estatuto En la actualidad, la reforma del Estatuto se encuentra en la fase de ponencia, con comparecencias a puerta cerrada de diferentes miembros no sólo de la política, sino también del ámbito económico y cultural que dan su parecer sobre la modificación estatutaria. La siguiente etapa es el debate de las enmiendas parciales. El aplazamiento, lejos de enojar al Gobierno de Ibarretxe, ha satisfecho a los firmantes del acuerdo tripartito: PNV, Eusko Alkartasuna e IU. El retraso en la tramitación no es una casualidad. Los partidos del Gobierno autónomo han impulsado las comparecencias de una veintena de cargos públicos e intelectuales vascos para, según aseguró Atutxa, tratar de facilitar el debate. Una interpretación que no comparten populares ni socialistas, que criticaron con dureza las numerosas comparecencias en la ponencia porque no son más que un «intento de ganar tiempo» de un Gobierno «que hoy por hoy no tiene la mayoría suficiente para sacar el plan Ibarretxe».