El Ayuntamiento de Madrid mantiene su intención de abandonar el Consorcio Regional de Transportes si la Comunidad sigue adelante con su propósito de aprobar el cambio de composición del consejo de administración de esta empresa pública, según lo ratificó ayer en rueda de prensa el vicealcalde, Manuel Cobos. Éste resaltó que la Comunidad ha actuado premeditadamente, porque el Ayuntamiento conoció el lunes las intenciones regionales a través de los medios de comunicación, y acto seguido el Gobierno regional ratificó su plan al convocar una reunión urgente de la junta general de accionistas del Consorcio para hoy, sin comunicárselo previamente a resto de sus socios. El número dos de Gallardón desmintió que si el Ayuntamiento saca a Metro de Madrid del Consorcio «implique que los madrileños deban temer por el futuro del transporte público». «El Ayuntamiento garantiza la prestación del servicio de metro y autobús en la ciudad con las mismas prestaciones, calidad y precio que hasta ahora», añadió. Aguirre debe explicarlo Cobo también criticó que Aguirre quiera modificar la presencia del Estado en el consejo de administración del Consorcio. Señaló que, si esto ocurre finalmente, deberá ser la Comunidad la que lo explique a los ciudadanos. Y puntualizó: «La frase emitida por la Comunidad de que 'el que paga manda' no se corresponde con la realidad actual, sino que es más propia de los bares que de una administración pública». El vicealcalde comentó que si finalmente abandonan el Consorcio, el equipo de Gobierno buscará nuevas fórmulas de financiación para que el precio del billete no sea modificado al alza en la capital. Es más, señaló que están dispuestos a renunciar a algunos proyectos de futuro para que este conflicto no tenga una repercusión negativa en el precio del transporte. Sin embargo, la Comunidad no se mostró de acuerdo con esta postura. Así, el consejero de Transportes, Francisco Granados, afirmó ayer que si el Ayuntamiento saca al metro del Consorcio tendría «consecuencias económicas importantes para el abono de transportes». Granados se mostró convencido de que al final prevalecerá «la cordura» y Gallardón mantendrá al suburbano en el Consorcio. Por ello precisó: «El metro ya no es el de hace ocho años, porque no se limita a Madrid, sino que llega a más municipios. Lo único que pretende la Comunidad es recueprar la representación que tenía antes de las elecciones autonómicas, nueve representantes».