Madrid, Madrid, Madrid La Xunta difunde y promociona el gallego en la feria internacional de idiomas
26 mar 2004 . Actualizado a las 06:00 h.?xpolingua, la feria internacional de idiomas, abrió ayer sus puertas con especial hincapié en la lengua y las letras catalanas. El amplio universo de empresas e instituciones volcadas en la enseñanza de idiomas y en la difusión de la cultura ocuparán hasta mañana el Pabellón de La Pipa de la Casa de Campo. En su labor de protección, conservación y difusión del gallego, la Xunta, a través de la Dirección Xeral de Política Lingüística, participa con un pabellón en el que se pueden encontrar desde documentación sobre las últimas investigaciones y proyectos del Centro Ramón Piñeiro hasta guías de academias y centros donde aprender la lengua o diversos folletos de carácter histórico. «Las lenguas minoritarias, como el gallego, necesitan de una cierta protección para que sobrevivan debido a las influencias globalizadoras características de la sociedad actual», comenta el director xeral, Xesús Pablo González Moreiras , al tiempo que señala que «la divulgación, promoción e investigación» son los principales campos de actuación. Junto con el público joven que suele acudir a este tipo de eventos y aquellos visitantes que vienen con una inquietud preconcebida, son los funcionarios los más interesados en recoger información. «Tienen en vista que les puedan destinar a Galicia y prefieren ir adelantando algunos conocimientos antes de llegar», comenta Xesús Pablo. «Estoy recogiendo información, porque desde que recorrí el Camino de Santiago hace dos años tengo una gran inquietud por todo lo relacionado con Galicia», contesta Maribel . Junto a ella están dos estudiantes de la Universidad de Bonn (Alemania) que han pedido un refranero en gallego y varios pósters. Además de Expolingua, en donde Galicia tiene gran acogida debido a la enorme presencia de gallegos en la capital, la Xunta está presente en las ferias y congresos internacionales como Lisboa, París, Berlín y Londres. «Se trata de hacer todo lo posible para que la lengua esté presente en todo el mundo». se acerca poco a poco al Museo del Prado. Ya ha instalado su taller de trabajo en la Caja Suiza del Centro Cultural Conde Duque gracias a las fotografías de Jean Marie del Moral, quien lleva desde 1985 perfilando en imágenes una biografía íntima del prolífico artista mallorquín. «Se trata de un fotomontaje montado como una novela en la que narro, con imágenes, una historia muy secreta, en la que no se cuenta todo y en la que se sugieren cosas: qué paisajes tiene Barceló en sus estudios, que ve él desde estos lugares, de qué está rodeado. Todo ese entorno que luego se aprecia en sus cuadros. Como el gran artista que es, mama de lo que le rodea», explicó ayer el fotógrafo hispano-francés. Alberto Anaud , comisario de la exposición que cuenta con un vídeo de 26 minutos titulados Les ateliers de Barceló, percibe el trabajo de Del Moral como ir durante veinte años persiguiendo «a un nómada, entrando de puntillas, sin molestar al artista y haciendo una de las historias más profundas». ?uizá por la tendencia a caminar mirando hacia el suelo, los zapatos han sucumbido a las tendencias de la moda. A la vez que se busca una mayor resistencia y comodidad con innovadoras técnicas que hagan sentirse al pie como dentro de un guante, los fabricantes lanzan al vuelo la imaginación para crear modelos y texturas atrayentes. Como cualquier componente de la indumentaria que se precie, cuenta con su propia feria internacional, Modacalzado. Botos camperos, deportivas, zapatos de salón, cazado informal o las creaciones de las primeras marcas internacionales se reúnen en este certamen, que en esta edición cuenta con la asistencia de 693 empresas, un 75% más que en la pasada edición. La exposición Luis Meléndez. Bodegones , que acoge el Museo del Prado desde el pasado 17 de febrero hasta el 16 de mayo, ha superado, en su sexta semana, los 50.000 visitantes. Se trata de una selección de cuarenta bodegones que evoca la figura de Meléndez, maestro del género del bodegón del siglo XVIII, y permiten conocer la variedad de temas y formatos que utilizó el artista, así como los procesos de elaboración de sus composiciones. Los lienzos proceden tanto de los fondos de la pinacoteca madrileña, catorce, como de colecciones europeas y norteamericanas, veintiséis, y muchos de ellos se ven por primera vez en España, como el Bodegón con higos y pan , cedido por la National Gallery de Washington. El Prado logró con su anterior exposición, Manet en el Prado , la extraordinaria cifra de 400.000 visitas, durante los cuatros meses en la que permaneció abierta al público, lo que la sitúa como la muestra más visitada desde la antológica de Velázquez.