EL MERCADO DE LA CORTE
28 feb 2004 . Actualizado a las 06:00 h.Exceptuando un breve período de tres años en los que Aznar tuvo que relajarse para gobernar con el apoyo de los nacionalistas, el PP ha acreditado una forma de hacer política caracterizada por la persecución del adversario. Así, Rajoy afirma que Zapatero carece de convicciones y principios; Mayor pide el voto para que las minorías del crimen y la mentira no se impongan y Génova dice que las propuestas del PSOE son de «hipermercado», mientras rechaza por «estéril» el debate en TV que aceptan todos los partidos, excepto el PP. Julio Iglesias, en campaña De Zapatero se puede afirmar que no tiene experiencia administrativa, aunque sí política, y que su programa parece demasiado ambicioso cuando pretende conciliar una rebaja selectiva de impuestos y un mayor gasto público. Acentuando las propuestas sociales, apuestan por mejorar la seguridad (crear un mando único para policía y Guardia Civil), un «plan de choque» sobre violencia de género, y mejor educación, pensiones y sanidad. Entretanto, la Comunidad Valenciana sigue dando sustos a Rajoy, ahora por culpa de Julito Iglesias. Parar a «Espe» Artistas e intelectuales reconocidos respaldan al PSOE, mientras las figuras del deporte se decantan por Mariano Rajoy. Lógicamente, la calidad de la democracia sensibiliza más a los creadores y a la opinión publica que al común de los ciudadanos. Pasará algún tiempo hasta que los madrileños puedan evaluar las agresivas políticas ultraliberales de Esperanza Aguirre, que planea la privatización de sectores como el agua, la Sanidad o el transporte. Tras el 14-M, Gallardón, con los alcaldes del PSOE, parará los pies a la presidenta madrileña.