Abuso de la mayoría

| RICARDO MARTÍN |

ESPAÑA

EL MERCADO DE LA CORTE

02 feb 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

La estrategia del PP de ocultar a su candidato, eludiendo un debate que piden una mayoría de españoles, es lógica. Rajoy tiene visibles carencias como presidenciable, aunque como vicepresidente y varias veces ministro haya aprendido lo suyo. Tiene tablas y está respaldado por un gran aparato de propaganda. Pero también es coautor de la política exterior de Aznar y, por tanto, de la intervención de España en Irak, lo que legitima a la oposición. Todo habría sido muy distinto si el PP no hubiera abusado de su mayoría absoluta. No al cine español Ahora, los sondeos señalan que una mayoría de ciudadanos desearía una investigación del contenido de la entrevista Carod-ETA y de su oscura difusión en un diario nacional. De nuevo, la mayoría del PP, contra la opinión de sus antiguos aliados -CC y CIU-, rechaza el debate sobre tan delicada cuestión. La radicalización que patrocinan Aznar y Rajoy frente a los gobiernos catalán y vasco ha desembocado en una campaña aberrante que predica la marginación del cine español. No vale repudiar a ETA, hay que hacerlo con las pegatinas oficiales. PSOE, el voto dividido En el plano práctico, que es lo que interesa, el PP está logrando la división del voto progresista, propiciando el enfrentamiento interno entre Bono o Rodríguez Ibarra con Maragall y Patxi López. El PSOE podría lograr el apoyo de grandes sectores de la población gracias a un programa hasta cierto punto novedoso que conecta con la España real, pero el PP, reiterando promesas que llevan en su programa desde 1996, resta credibilidad a los compromisos del conjunto de partidos. Con todo, esta campaña puede ser decisiva.