Del gris al negro

| RICARDO MARTÍN |

ESPAÑA

EL MERCADO DE LA CORTE

23 dic 2003 . Actualizado a las 06:00 h.

Aznar llegó a la Presidencia del Gobierno como un político gris, y durante ocho años ha sido incapaz de alcanzar los índices de popularidad que corresponderían en Europa a un presidente con mayoría absolutísima. Su trayectoria más reciente está reñida con los matices del color; lo suyo es el blanco o el negro. Dice Aznar que una región puede presentar una propuesta de reforma estatutaria y la respuesta del Estado (del Parlamento, mejor) puede ser sí o no. Otra respuesta sería «hablemos de ello», pero el PP se niega en redondo. Llamazares triunfa Una consecuencia inmediata del tripartito catalán es que la izquierda vuelve a llevar la iniciativa en un debate de gran calado, como ocurrió con la invasión de Irak. El PP está a la defensiva, tanto en Cataluña como en Andalucía o Canarias. En Euskadi, la irrupción de Imaz puede facilitar el discurso de la España plural, siempre y cuando el nuevo presidente del PNV acepte que el plan Ibarretxe es negociable y tiene que aprobarse en las Cortes Generales. Llamazares, tras su consolidación en IU, goza de autoridad para atar en corto a Madrazo. Cortacintas Si el Senado fuera Cámara autonómica, los periódicos podríamos volver a ser cronistas de la realidad, en lugar de protagonizar el debate político. Bono e Ibarra ceden terreno ante la irrupción de Maragall y Chaves. Rodríguez Zapatero quiere al castellano-manchego como número dos de su futuro Gobierno, pero son pocos los socialistas que contemplan una victoria de su líder en marzo del 2004. Felipe González tenía alergia a las inauguraciones, todo lo contrario que Cascos, que inaugura la M-50 dos años antes de que entre en servicio.