EL MERCADO DE LA CORTE
29 nov 2003 . Actualizado a las 06:00 h.La multiplicación de conflictos entre el Gobierno de la nación y las autonomías provocará que la cuestión territorial, que no figuraba hasta ahora en la lista de las preocupaciones de los españoles, se equipare muy pronto al paro, el terrorismo, la delincuencia o la vivienda. La retirada de Aznar a un segundo plano para ceder protagonismo a Rajoy se produce en un momento delicado para España, tanto en la organización interna del Estado como en nuestra reubicación en la UE, que se debate en la Constitución Europea. Estatuto catalán El Gobierno dispara judicialmente a todo lo que se menea, desde una ley de investigación de embriones a las leyes aragonesas anti-trasvase o la subida de las pensiones no contributivas. En los últimos cuatro años se han multiplicado los recursos del Gobierno contra leyes regionales ante el Constitucional. Rajoy considera cerrado el proceso autonómico y anuncia que no se debatirá la reforma del Estatuto catalán, aunque lo exija el Parlament; si bien en su programa electoral para el 2004 acepta una reforma cosmética del Senado. PNV versus PP «Hasta el infinito, y más allá», puede resumirse la respuesta del PP al desafío del nacionalismo vasco al crear una figura delictiva ad hoc que convertirá a Ibarreche en un mártir e impedirá un gobierno no nacionalista en Euskadi por los siglos de los siglos. Tras los éxitos logrados contra ETA y Batasuna, el PP afronta sin complejos la derrota del PNV, advirtiendo de paso a quienes alienten el separatismo en otras autonomías. La ausencia de un discurso diferenciado desde el PSOE nos aboca al pesimismo del enfrentamiento dual.