«Ha sido un discurso hueco, vacío y muy, muy de derechas»

Alejandro Posilio MADRID

ESPAÑA

FAUSTO FERNÁNDEZ (IZQUIERDA UNIDA)

19 nov 2003 . Actualizado a las 06:00 h.

El portavoz de IU en la Asamblea de Madrid, Fausto Fernández, consideró ayer el discurso de investidura Esperanza Aguirre como «hueco, vacío y muy, muy, muy de derechas». Fernández indicó que Aguirre no presentó «proyectos concretos», pero sí dejó entrever «una orientación a la derecha» que, en su opinión, constituye un giro que calificó de «tatcheriano», si no fuera por «el desfase en el tiempo». En este sentido, acusó a la futura presidenta regional de defender «la privatización absoluta de todo», lo que, en su opinión, supondrá que «traspasará a la gestión privada todo aquello que pueda generar beneficios de lo que ahora ha venido gestionando la Comunidad de Madrid». También aseguró que algunas de las nuevas consejerías, como la de Familia o Bienestar Social, tienen «un tufo conservador». La candidata del PP a la presidencia de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, anunció ayer, durante el discurso de investidura en la Asamblea de Madrid, que bajará un punto el tramo autonómico del IRPF. La diputada popular, en el polo opuesto a la política impositiva del alcalde Ruiz-Gallardón, expresó su convencimiento de que la austeridad fiscal aumentará «la creación de empleo y estimulará la actividad económica». Ésta fue la principal novedad en el discurso de la presidenta electa, en el que plasmó la mayoría de sus ofertas electorales. Así, al principio de su discurso anunció su compromiso de realizar ahora una serie de reformas estatuarias y legales para dificultar su actividad a los diputados tránsfugas, como la supresión del Grupo Mixto y la aparición de la figura del diputado no adscrito. Para lograr un mejor funcionamiento democrático, la líder conservadora defendió la creación de 10 o 12 circunscripciones electorales de medio millón de habitantes cada una. Esta medida facilitaría la consecución de otro de sus objetivos, el desbloqueo de las listas electorales. En esta misma línea, expresó su deseo de modificar el funcionamiento de las comisiones de investigación (de la última se siente escandalizada) y de los escrutinios electorales (para que los resultados no se ofrezcan aleatoriamente. Para lograr que todos estos cambios legales sean efectivos y perduren en el tiempo, Aguirre quiere contar «con el mayor consenso posible». Para lograrlo, anunció una ponencia de expertos que estudie las modificaciones necesarias. En un discurso que constaba de 160 páginas y que leyó en una hora y 45 mintuos, la futura presidenta regional desgranó las actuaciones que llevará a cabo durante la legislatura, y los dividió en tres grandes sectores: económico, social (al que denominó cuidado de las personas) y modernización de Madrid. Antes de enunciar las medidas que piensa tomar en cada uno de ellos, hizo un balance bondadoso de su evolución desde que gobierna el PP en la Comunidad. Para mantener las políticas realizadas por su partido, se mostró partidaria de privatizar «las empresas que no se cosideren justificada su actuación», así como de convocar a los ayuntamientos a un gran pacto del suelo para liberar «todo aquél que no sea protegido». Entre otras actuaciones que aseguró que serán realidad esta legislatura se encuentran la unión de las consejerías de Urbanismo y Medio Ambiente, ampliar el número de juzgados y hacer de la seguridad ciudadana la principal «razón de ser» de su actividad política. Esperanza Aguirre finalizó su discurso, en el que estuvieron presentes su marido y su hijo menor, con una andanada a los nacionalistas vascos, que están llevando a cabo, según afirmó, «un ataque frontal» a la Constitución «de manera traicionera y suicida».