No se lo pierda | Compañía Nacional de Danza La temporada del prestigioso teatro se abre con un programa que combina la reposición de «Tabulae» con el estreno de dos nuevas coreografías
16 oct 2003 . Actualizado a las 07:00 h.Fusión. Esta ha sido la clave del éxito de Nacho Duato como director de la Compañía Nacional de Danza (CND). Desde que asumió el cargo en 1990, el bailarín y coreógrafo ha logrado impulsar el ballet español manteniéndose fiel a una fórmula mágica: combinar clásicos y propuestas innovadoras en el repertorio de la hasta entonces conservadora compañía oficial. El madrileño Teatro de la Zarzuela, un escenario con tanta solera como valor emocional -allí es donde Duato bailó por primera vez-, abre su temporada con el nuevo programa de la CND. Hasta el 1 de noviembre, tres coreografías escogidas para la ocasión pondrán sobre las tablas toda la sensibilidad de esta compañía que conjuga espíritu mediterráneo con síntesis de estilos. La última propuesta del ballet se compone de una reposición y dos estrenos. Por un lado, se representará Tabulae, considerada una de las obras maestras de Nacho Duato. Estrenada en 1994 con coreografía del bailarín sobre partitura de Alberto Iglesias, conocido por sus bandas sonoras para Julio Medem y Pedro Almodóvar, la pieza sumerge al espectador en un mundo fantástico. «Un público que puede ver cientos de veces El lago de los cisnes, también puede ver dos o tres veces alguno de mis trabajos», comentó Duato acerca de esta reposición. El programa de completa con dos novedades. Yoko Taira, ex bailarina de la compañía, debuta en la creación con Nasciturus, un trabajo que «pretende hacer una radiografía emocional del alma», en palabras de su autora. Una obra del coreógrafo sueco Örjan Andersson, Cuarteto número 8, completa un espectáculo que continuará su periplo por varias ciudades europeas y asiáticas cuando abandone La Zarzuela.