Madrid, Madrid, Madrid Más de cuarenta libreros abren sus puestos en la Feria del Libro Viejo y Antiguo
26 sep 2003 . Actualizado a las 07:00 h.Si fuera verdad lo que decía Borges, que cada biblioteca es un laberinto, podría decirse que el recto paseo de Recoletos ha vuelto a convertirse en uno de los más importantes de la ciudad, con la decimoquinta edición de la Feria del Libro Viejo y Antiguo. En esta edición de otoño, 42 libreros ofrecen miles de textos a los rastreadores de rarezas y a los paseantes ocasionales. Desde incunables a ediciones de bolsillo se ofrecen en las casetas de esta feria, que abrirá durante 17 días, de 11.00 a 21.00 horas. Los visitantes podrán elegir entre la nutrida oferta de las delegaciones abiertas en esta feria por profesionales de Aragón, Cataluña, Valencia, País Vasco, Murcia o Andalucía, además de los cientos de volúmenes que venden los libreros de la capital. Ángela Barrios , presidenta de la asociación Libris, que organiza este mercado cultural, destacó en su presentación en el Café Gijón, la «ocasión única para buscar y muchas veces encontrar esa obra perseguida tantos años que enriquecerá nuestra biblioteca», que ofrece estos días el paseo de Recoletos. Novelas leídas y olvidadas, libros que se prestaron y no volvieron, ediciones descoloridas de todo tipo de revistas, textos sobre la filosofía oriental, la cocina vasca o la historia de los cruzados esperan colocados lomo con lomo en los estantes. Además de vender libros editados por otros, la feria publica La revista de la esfera (1914-1931), de Juan Miguel Sánchez Vigil . El cartel de este año reproduce un dibujo del recientemente fallecido Serafín , que durante años ilustró las páginas de La codorniz , una revista ya mítica de la que posiblemente pueda encontrarse algún número, si se sabe buscar por el laberinto de los libros. La Residencia de Estudiantes nunca olvida a sus huéspedes, más aún si son ilustres, como Rafael Alberti . Para refrescar el recuerdo se presentó ayer Cuerpos deshabitados , una ópera de cámara dirigida por Marina Bollaín . Esta pieza atípica funde la música de José María Sánchez , que ha escrito material nuevo para ella, con la evocación poética y plástica de los versos de Alberti a cargo de un bailarín y una soprano. Durante la presentación, Bollaín matizó que esta obra no se refiere al Alberti amable, sino uno «amargado, cabreado, perdido y hasta envidioso», que busca su lugar tras haber recibido el Premio Nacional de Poesía. La obra, que forma parte del programa conmemorativo de la residencia, se subirá a las tablas el lunes. El pianista croata Maksim presentó ayer en la capital su primer disco, The piano player , que funde sus dos géneros favoritos: la música clásica y el tecno. De formación académica, el músico nacido en Sibenic se declaró admirador tanto de Prokofiev o Manuel de Falla como de los pinchadiscos Jeff Mills o Carl Cox.