El año pasado fue bueno para Aniceto Charro. El médico gallego recibió la medalla de oro de la Universidad de Santiago, con la que la asociación que preside mantiene especiales vínculos, y la medalla de plata de la Xunta de manos del presidente Manuel Fraga, «una persona excepcional», en palabras de Charro. Pero por encima de los galardones que este galeno ha recibido a lo largo de su carrera, en la que ha visitado universidades de Escocia, Dinamarca y Estados Unidos, está la Cátedra de Medicina en la Universidad Complutense, conseguida en 1992, después de haber sido profesor en ese centro desde 1970. Charro destaca que su padre «era nacionalista gallego y le suspendieron la cátedra» en la Universidad de Santiago, lo que supuso un duro golpe para toda la familia. Después de eso, el recibir un puesto de catedrático era el mayor reconocimiento a su valía. Aniceto Charro nació en Santiago de Compostela en 1938 y se licenció con un premio extraordinario en Medicina y Cirugía en la universidad de esa ciudad el año 1962. Después de un largo periplo internacional de especialización se asentó definitivamente en Madrid. Entre la capital y su Galicia natal el doctor realiza su principal labor de investigación. El último fruto del trabajo propio y de la asociación que preside es un libro sobre la dieta atlántica, que será presentado en la primera semana de octubre. A ese mismo acto acudirán las dos doctoras becadas por Asomega para trabajar en sus respectivas especialidades en hospitales madrileños. Son la doctora Milagros Besil, de 40 años y procedente de Cuba y la doctora Celia Cerviño, brasileña de 28 años especializada en Pediatría. El acto estará presidido -como es habitual en la asociación- por el presidente de la Xunta, Manuel Fraga.