El vecino que provocó el incidente, que dejó dos heridos en estado muy grave, fue uno de los fallecidos Once familias han sido desalojadas por el mal estado del inmueble.
14 ago 2003 . Actualizado a las 07:00 h.Tres muertos y 32 heridos es el resultado de una explosión intencionada ocurrida ayer en el edificio de viviendas situado en la calle Consuelo de los Afligidos del barrio sevillano de Las Letanías. De los ocho siguen ingresados en hospitales, dos están en estado muy grave por los daños sufridos ?una de ellos tiene «pocas posibilidades de superar las quemaduras que presenta en el 90% de su cuerpo»?. Uno de los fallecidos (Matías M. N., de 72 años) es el causante del siniestro, que desencadenó tras prender el fuego. Sobre él pesaban varias denuncias por amenazas a vecinos. Responsables municipales confirmaron que la explosión había sido provocada por una acumulación «no fortuita» de gas butano y gasolina, de la que había sido autor el inquilino del segundo A. Para que no olieran el gas, selló su puerta, pero antes había rociado con combustible varias de las puertas del bloque. Las otras dos personas que perdieron la vida son Miguel Vizárraga y su esposa, María del Valle Triguero, ambos de 57 años, que vivían en la primera planta. El hombre había recibido el alta el pasado miércoles tras cinco días hospitalizado por un ataque al corazón. Su hijo José Antonio, de 24 años, permanece grave en la unidad de quemados del hospital Virgen del Rocío de Sevilla. El siniestro tuvo lugar poco después de la tres de la madrugada. Un fuerte estruendo alarmó a los residentes de la zona. «La onda expansiva me arrastró de la cama», explicó uno de los vecinos del edificio contiguo, «y cuando me asomé a la ventana vi a niños escapando por las ventanas, yo mismo ayudé salir a varios». Intensas llamaradas Avisados policía y bomberos, se presentaron de inmediato y «se encontraron una intensa llamarada que estaba arrasando la parte del edificio que aún quedaba en pie». Los bomberos se centraron en la extinción del fuego y la evacuación de los vecinos que aún quedaban en el interior, para, más tarde, tratar de localizar posibles víctimas mortales entre los escombros. El primer fallecido apareció a los pocos minutos, estaba totalmente carbonizado; era el responsable de la catástrofe. Su cadáver no fue hallado en la vivienda, sino en los pasillos del bloque, por lo que fuentes de la investigación estiman que el autor de los hechos intentó huir después de provocarlos. Las otras dos víctimas tardaron en aparecer; a las 10 horas eran trasladadas al tanatorio. Además, las 11 familias que sobrevivieron fueron desalojadas por el pésimo estado en que quedó el edificio. En total, son 41 personas (once menores) las que recibieron una primera asistencia en el centro cívico El Esqueleto, donde desayunaron. Se les reubicará en casas de familiares o lugares facilitados por el municipio. El presidente de la comunidad de propietarios, Ángel Sánchez Aguilar, reclamó «viviendas dignas» hasta que se reconstruyan sus casas. Las Letanías es una zona humilde de Sevilla con una población de 5.000 habitantes.