Análisis | El sistema de rotación de continentes del COI favorece a Europa La capital, París, Nueva York y Londres son las grandes favoritas para celebrar los Juegos Olímpicos
13 jul 2003 . Actualizado a las 07:00 h.La carrera olímpica para organizar los Juegos de 2012 arranca de forma oficial. Superadas las batallas y elecciones nacionales, nueve ciudades presentan mañana, mediante una carta al COI, sus credenciales a la cita más concurrida y competida de las últimas décadas. Nueva York, Londres, París, Leipzig, Moscú, Estambul, La Habana y Río de Janeiro acompañan a Madrid en la lista de aspirantes. En disputa hay algo más que el evento deportivo más importante del mundo; el desarrollo urbanístico y económico de las nueve candidatas pende, en gran medida, de la decisión que se tome en Singapur en 2005. Barcelona sirve como ejemplo. En sólo tres años, el apoyo popular y político, y el ambicioso plan de infraestructuras de la capital han revalorizado las acciones olímpicas de una novata (nunca celebró unos Juegos) y la han situado en el pelotón de los favoritos, junto a París, Londres y Nueva York. Salvo sorpresas, este cuarteto superará sin problemas el primer corte, previsto para la primavera del próximo año. Toronto, una de las ciudades más temidas por todos, también podía haber formado parte de las elegidas, pero la designación de Vancouver como sede de los Juegos de Invierno de 2010 anuló sus ilusiones. La elección de la ciudad canadiense supone una gran noticia para Madrid, ya que si el COI continúa con su sistema de rotación de continentes, Europa parte con ventaja frente a norteamérica para el 2012. París se presenta como uno de los principales enemigos. Después de llegar a la final en las dos elecciones anteriores y perder, la candidatura presidida por el alcalde, Bertrand Delanoë, no ha escatimado ni ideas ni dinero: ha duplicado el presupuesto, hasta los 6.000 millones de euros; y ha trasladado de la periferia al centro su proyecto de la Villa Olímpica. A su favor juega también el valor histórico, ya que desde 1924 no celebra la cita olímpica. Londres acude a la fase final después de muchas dudas del Gobierno de Tony Blair sobre la viabilidad económica del proyecto, algo que no gusta en el COI. Su inversión, valorada en casi 5.000 millones de euros, la esperan recaudar mediante fondos de impuestos y lotería nacional. Las opciones de Nueva York resultan una incógnita. En su haber tiene el peso de su nombre y del poder político y económico que la soporta. En su contra, sin embargo, actúan varios factores: los problemas internos del Comité Olímpico de EE.UU; su intención de financiar los Juegos con dinero privado, una fórmula que no convence en el COI después de la experiencia negativa de Atlanta'96; y la oposición de algunos sectores que ven la candidatura como una carga excesiva para una ciudad en plena crisis financiera. El recuerdo del 11-S se desconoce qué papel puede desempeñar: si como un posible problema de seguridad o como una forma de recompensar a una ciudad golpeada por la tragedia.