El periodista Sánchez -Ocaña publica una guía para ayudar a los padres y educadores a prevenir caer en ellas
06 jun 2003 . Actualizado a las 07:00 h.«Fumar un porrro no es drogarse», «es mejor tomarse una pastilla de éxtasis que beber un cubata». Estos dos tópicos son frases más que habituales entre los jóvenes de nuestra sociedad. Algo muy preocupante, ya que de sobras es sabido que el grave problema que representan las drogas es que generan una adicción difícil de superar. Ramón Sánchez-Ocaña, periodista especializado en temás médicos, acaba de publicar El Universo de las drogas (Planeta), una guía para padres y educadores, que pretende orientar a los adultos sobre cómo orientar a los jóvenes para que se alejen de las drogas. Para Sánchez-Ocaña, «lo mejor para luchar contra las drogas es la información, y ésta debe partir de los educadores, y principalmente de las familias, porque tienen dos cosas fundamentales: continuidad y motivación». Gonzalo Robles, el delegado del Plan Nacional sobre drogas, presentó el libro: «nosotros no hubiéramos podido hacerlo mejor». Aunque no quiso dar demasiados datos, sí recordó que «el consumo de de la heroína ha descendido drásticamente, pero en cambio, ha aumentado el consumo esporádico de la cocaína». La Feria del Libro es un momento ideal para presentar una nueva novela, algo que ha hecho Daniel Samper, colombiano de nacimiento, que ha presentado Impávido coloso (Alfaguara) a los medios. Tres periodistas de distintos países, México, Argentina y Colombia, viajan a Brasil invitados por el gobierno de este país, en el año 1973. Durante quince días viven experiencias inolvidables y descubren poco a poco que el gran auge económico que se vive esconde detrás muchos muertos y muchos desaparecidos. «No hablo de ninguna dictadura en concreto porque en el fondo todas son iguales, Hitler buscaba la pureza de la raza aria, Stalin los hombres en libertad y las dictaduras chilena, brasileña o argentina, el milagro económico, y todas y cada una de ellas, para lograrlo mataron y desaparecieron gentes». Samper reside en nuestro país desde el 86. «Este país ha cambiado mucho, pero hace veinte años era infinitamente más tolerante. Yo lo veo por ejemplo en el trato a los inmigrantes, que es vejatorio». Además, añade, «España tiene una gran deuda con Latinoamérica, nosotros siempre recibimos con los brazos abiertos a los españoles que vinieron, así que es de justicia que ustedes nos reciban ahora bien». Que el ritmo no pare fue una de las canciones del verano pasado y su éxito llegó más allá de la estación estival al incluirse en la banda sonora de la Vuelta Ciclista a España. Ahora Patricia Manterola, su intérprete, vuelve a la carga con Quédate conmigo, un tema con el que quiere «volver a poner a bailar a España». La canción puede convertirse en una nueva canción del verano. «Pero eso lo decidirá la gente», dijo ayer Manterola. La cantante mexicana adelantó que este tema «es muy fresco, muy divertido y tiene una coreografía a base de hula-hop con la que vamos a poner a todo el mundo, niños y mayores, a hacer cintura». La antigua componente del grupo Garibaldi cree que «sería injusto pedirle al álbum que fuese igual de exitoso que el anterior».