Álava en el aire

| RICARDO MARTÍN |

ESPAÑA

EL MERCADO DE LA CORTE

06 jun 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

El «número dos» del partido socialista, José Blanco, ha pedido al PP que acredite su fe constitucionalista apoyando a Javier Rojo como presidente de la Diputación Foral de Alava, en contrapartida al apoyo del PSOE al actual Alcalde de Vitoria (PP). La carga de la prueba recae en Génova, cuyos dirigentes tienen que orillar el egoísmo de partido en una Comunidad que Aznar considera en riesgo de escisión. El PP pierde fuelle en Euskadi, mientras el PSOE parece llamado a mantener en el futuro el credo constitucional y estatutario. Mal perder Los dirigentes del PP están chamuscados por la reconfiguración del mapa político surgido el 25-M tras los pactos postelectorales que está logrando el PSOE. El partido de Zapatero ha corrido una suerte dispar en sus pactos con partidos regionalistas: muy positiva en Aragón y negativa en Baleares. El apoyo de la incorruptible Matilde Fernández al pacto de su partido con los regionalistas cántabros es un síntoma a considerar. Si el PP fuera un partido emergente y no en retroceso seguro que los regionalistas le hubieran preferido. Animalitos Los micros mal apagados se han convertido en un delator espontáneo de los políticos incontinentes y despistados. Aznar, Rajoy, y ahora el presidente del Parlament de Cataluña, Joan Rigol, han tenido que maldecir su olvido de apagar el micro antes de emitir opiniones irreproducibles. Rigol, dirigente de CiU, habló de animalitos para referirse a las Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado, Mossos de Esquadra incluídos. Y Pujol, horas más tarde, declara que Cataluña se siente incómoda y extraña dentro del actual marco jurídico.