Incluye entre sus objetivos prioritarios el incremento de la seguridad, la atención a los mayores y la realización de la primera fase del plan de vivienda de protección pública
22 may 2003 . Actualizado a las 07:00 h.? dos días de la jornada electoral, Trinidad Jiménez agradece el cariño y el apoyo que le han prestado los madrileños desde el primer momento de la campaña. -Un pueblo abierto, plural y cosmopolita, que nos sabemos habitantes de la capital de España y de una de las grandes ciudades europeas que son referencia mundial. Aquí no se le exige a nadie renunciar a sus orígenes para sentirse y ejercer como madrileño, y eso lo saben muy bien muchos miles de gallegos. -¿Qué no olvidará de esta su primera campaña electoral? - El afecto y el apoyo que he sentido en mis recorridos por los barrios de Madrid. Esa complicidad con las personas es lo que me ha dado la fuerza, el entusiasmo y la resistencia para afrontar una campaña tan larga. -¿Volvería a debatir en televisión y en radio con Ruíz-Gallardón? ¿Qué cambiaría de su intervención? ¿Cree que convenció? -Estoy dispuesta a debatir cuantas veces haga falta y, si por mi fuese, esta campaña electoral habría tenido más debates electorales, incluidos debates cara a cara entre los candidatos, sin las limitaciones que la mayoría del Partido Popular impuso en el celebrado por la televisión autonómica madrileña. Podría añadir datos y argumentos, pero no cambiaría el enfoque. Respecto a si logré o no convencer a la audiencia, lo sabremos el 25 de mayo por la noche. -Cuando Gallardón le acusaba de no estar cualificada para ser alcaldesa por su falta de experiencia, frunció el ceño. ¿No cree que éste es quizás su mayor defecto? -Fruncí el ceño al constatar que el talante elitista y conservador de Gallardón le hace confundir unas elecciones con unas oposiciones. Francamente, hay experiencias que no quiero tener. Tengo experiencia en política internacional y llevo tantos años en política como Gallardón, sólo que mientras él viajaba en coche oficial, yo lo hacía en transporte público. Lo mejor que un alcalde puede aportar son ideas, soluciones, ilusión, entrega y un buen equipo. -¿Cuál es el argumento que puede dar a los indecisos para que se decanten por su alternativa? -Los ciudadanos tienen que decidir si ha llegado la hora de un cambio en Madrid. Si quieren en la alcaldía una persona comprometida con Madrid o si prefieren confiar el gobierno de la ciudad a quien quiere usarla como trampolín de sus ambiciones personales. Sin aclararnos, además, a quién dejaría al frente del Ayuntamiento. Y si quieren un Gobierno municipal preocupado por la gente y abierto a los vecinos, a sus problemas y a sus sugerencias, u otro más preocupado por los grandes intereses privados que por los públicos. -El conocimiento directo de Madrid ¿le ha hecho cambiar sus prioridades? - Ha influido decisivamente en todo el proceso de elaboración de propuestas para gobernar Madrid con la gente, con un estilo y unas maneras diferentes, sin arrogancia y con capacidad de escuchar. Por eso, me comprometí con los madrileños a que el mío sería, como así ha sido, un programa abierto que, además de líneas generales, prioridades y planes de actuación, concreta 150 compromisos, establecidos barrio a barrio, hablando con la gente, conociendo sus problemas. -¿La campaña ha sido más dura de lo que se imaginaba? - Una campaña siempre es más dura e intensa de lo que cualquier candidato pueda imaginar antes de iniciarla y ésta, desde luego, no es una excepción. Pero para mí ha sido muy gratificante el contacto estrecho con la gente; la energía y el entusiasmo que me han transmitido los madrileños son los que me han dado la fuerza para llegar hasta el final con energía. -Si pierde Gallardón, ¿será culpa de Ana Botella? - Gallardón ha hecho un pacto con Aznar que incluye la presencia de Ana Botella en su lista al Ayuntamiento de Madrid. La aceptación de ese pacto es, pues, una decisión de Gallardón. El perfil político de Ana Botella, tan evidentemente conservador, no hace más que subrayar el verdadero significado de la lista electoral del PP. Por otro lado, no creo que las posturas de la señora Botella estén muy alejadas de las del propio Gallardón. «El perfil evidentemente conservador de Ana Botella no hace más que subrayar el verdadero significado de la lista electoral del PP»