El culto al cemento

| RICARDO MARTÍN |

ESPAÑA

EL MERCADO DE LA CORTE

09 may 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

Aunque Trini Jiménez no ha tenido más remedio que improvisar una M-30 con pasarelas para contrarrestar el acoso tunelador de su oponente, es el presidente de la Comunidad de Madrid quien sublima la estética del cemento en su propuesta electoral. Sin prueba alguna que lo avale, el eslogan del PP predica que sus programas se dirigen a las personas, cuando lo cierto es que Ruiz-Gallardón quiere reordenar el centro de Madrid desalojando vecinos y destruyendo manzanas enteras, como ya propusieron algunos alcaldes franquistas. Fidalgo sorprende Según se desprende de su proyecto de ciudad, el candidato del PP reeditará su coyunda con las grandes constructoras, frente a la coalición Llamazero, término que ha popularizado el hijo de Suárez. La patronal CEIM ha pedido el voto para el Partido Popular, en lógica reciprocidad con un Gallardón que propone la cesión de suelo gratuito para compensar la restauración de edificios. En este contexto de alianzas no se explica la actitud de Fidalgo, cerrando el paso a una investigación sobre la estadística de empleo. Bienestar precario El estado de bienestar en España se ha estancado tras los avances en Educación, Pensiones y Sanidad logrados con los gobiernos socialistas. Desde 1996 se pretende atender el gasto público y financiar grandes obras bajando impuestos directos y con déficit cero. El resultado es la degradación en el mantenimiento de los servicios y el frenazo a la expansión de los beneficios sociales. Le tocará de nuevo al PSOE avanzar en este capítulo, pero como la disciplina presupuestaria obliga al déficit cero, tendrá que subir los impuestos.