Aranjuez se despide de Eduardo Úrculo

La Voz

ESPAÑA

La localidad madrileña alberga la primera exposición del artista organizada tras su reciente fallecimiento

09 abr 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

Su anterior exposición, organizada en Pekín (China), tuvo una amplia repercusión. Hace pocos días murió de forma inesperada, a los 65 años, durante un almuerzo en la madrileña Residencia de Estudiantes. Ahora, el municipio de Aranjuez alberga otra muestra del pintor y escultor que, además de la evidente distancia geográfica, tiene una diferencia fundamental con la organizada en Beijing: ésta es la primera exposición de Úrculo tras su muerte. El Centro Cultural Isabel de Farnesio de la localidad madrileña acogerá, hasta el próximo día 5 de mayo, una recopilación de 53 piezas del artista vasco, cuya frecuente utilización de la figura del viajero en sus obras resulta ahora casi profética. En la exposición Sombreros, 1983-2000 predomina la obra gráfica sobre papel (50 piezas), aunque tres esculturas en bronce patinado original se encargan de recordar al visitante que Úrculo también fue un gran escultor. Los hombres que protagonizaban a menudo sus obras, siempre de espaldas y con sombrero, le despedirán desde Aranjuez durante los próximos días. La Fundación Cultural Maphre Vida, en colaboración con el Museo Nacional de Arte de Cataluña, rescata a partir de mañana la obra de Marian Pidelaserra (1877-1946), un artista «maldito» en su época y un «pintor de la libertad». Tanto, según el director general de la Fundación, Pablo Jiménez, que tuvo la valentía de «alejarse de las corrientes vanguardistas del momento». Los críticos le califican como «el único puramente impresionista español», aunque posteriormente se introdujera en estilos opuestos. Su carrera -«desconcertante, pero de gran intensidad», afirmó Jiménez- ha sido dividida en tres etapas dentro de esta colección. La primera muestra el encuentro de Pidelaserra con el impresionismo, producto de su estancia en París. En un segundo apartado se analiza la época definida como «Entre el primitivismo y la nueva objetividad», con 22 óleos, entre los que destaca el retrato de La familia Deu. El último espacio incluye una de las facetas más soprendentes del pintor, la simbolista, y en el que se exponen 32 dibujos y 13 pinturas realizadas entre 1902 y 1945. Como muchos grandes genios de la historia del arte, su producción estuvo sujeta a numerosos contratiempos. Por ejemplo, durante una larga temporada tuvo que retirarse a su negocio familiar porque estaba atravesando una mala época. Cuando superó la crisis, se lanzó a una producción frenética sin tener en cuenta los gustos ni las corrientes del momento. El director de cine Joaquín Oristrell está rodando en esta localidad madrileña su última película, que, al igual que en la anterior, Sin vergüenza, narra las dichas y desdichas de un grupo de actores. El nuevo film, Los abajo firmantes , no ensalza la profesión, sino que retrata a los protagonistas como personas que, a veces, llegan a ser «miserables», según el director catalán. A pesar de su reducido presupuesto, la cinta cuenta con un elenco de lujo - Javier Cámara, Elvira Mínguez, Juan Diego Botto y María Botto - que ha accedido a cobrar el 50% de su salario habitual para encarnar a «una compañía de teatro de medio pelo», en la que es la cuarta película de Oristrell.