Mal presagio para «La Concha»

| RICARDO MARTÍN |

ESPAÑA

EL MERCADO DE LA CORTE

04 abr 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

La Comunidad de Madrid puede celebrar no haberse visto involucrada en el horrible suceso de la doctora asesina. Sencillamente, porque su presidente, Ruiz-Gallardón, aceptó privatizar uno de los hospitales de referencia en España. Con excepción de unos pocos casos, la mayoría de los establecimientos hospitalarios privatizados acaban precarizados. La buena sanidad no es negocio, por ello suele ser pública. El múltiple asesinato de la médica de «La Concha» no tiene que ver con los nuevos gestores, pero es un mal presagio. Bombas a favor Las bombas lanzadas contra sedes del PP parecen hechas a la medida del victimismo de Javier Arenas, empeñado en fabular una supuesta intriga para «echarles» del espacio electoral. Llamazares y Rodríguez Zapatero han tenido que reiterarse por enésima vez en su condena expresa a toda violencia. Algo obvio, si no fuera por la osadía de Génova, que ha utilizado dianas fotográficas para señalar como delincuentes a pacíficos militantes de izquierda. Los aludidos estudian acciones judiciales por la difusión de tan graves acusaciones. Polémico tranvía Era previsible que el alcalde de Pozuelo, Martin Crespo, tirara los piés por alto en algún momento, al verse injustamente apeado por su partido como candidato a la reelección el 25-M. El veterano alcalde, impulsor del bodrio urbanístico en que se ha convertido Pozuelo, ha criticado los planes de Esperanza Aguirre de construir un tranvía entre la capital y esta ciudad próxima a La Moncloa. Ruiz-Gallardón tendrá que avalar ahora la propuesta de Aguirre, más necesitada que nunca del paraguas del presidente madrileño.