Los delincuentes portaban tres pistolas y dos revólveres cargados con munición de fogueo
ESPAÑA
Los cinco atracadores portaban tres pistolas y dos revólveres, todos ellos, según se pudo comprobar después en el laboratorio de balística, detonadores cargados con munición de fogueo, incluso una de las pistolas estaba inutilizada. Este tipo de armas de fuego son imitaciones prácticamente idénticas a las reales, pero en el cañón cuenta con un dispositivo que obstruye los disparos con munición verdadera. Según se señala en el Reglamento de Armas, estas tipo de pistolas hacen el mismo ruido que una normal, aunque sólo pueden ser adquiridas en establecimientos autorizados y con el requisito de ser mayor de edad. Además, está prohibida su exhibición y uso, ya que sólo se pueden tener en domicilios como piezas de adorno o colección. Ante las dudas que supone la actitud de los delincuentes de salir disparando a sabiendas de que sus armas eran de fogueo, el ministro del Interior, Ángel Acebes, reaccionó rápido al asegurar poco después de los hechos que «los agentes utilizaron sus armas reglamentarias ante una amenaza cierta y evidente. Lo único que hicieron fue repeler la agresión». Los delincuentes se desplazaron al club en dos vehículos que, en un principio, no figuraban como robados, por lo que la Guardia Civil intenta averiguar si eran de su propiedad.