El Congreso conecerá a posteriori cómo será la participación en la alianza internacional Los españoles en Irak carecen de protección consular desde el pasado 15 de febrero
08 mar 2003 . Actualizado a las 06:00 h.El Gobierno tiene previsto mantener una intensa presencia en el Parlamento a lo largo de toda la crisis de Irak, pero no someterá a votación de la Cámara la participación española en la coalición internacional. Aznar tiene previsto dar cuenta al Congreso de la decisión del Ejecutivo a posteriori. El PP tampoco oculta su satisfacción por la votación unánime con la que el pasado martes legitimó, gracias a su mayoría absoluta, la posición del Gobierno en el conflicto. Para algunos diputados, habitualmente críticos con la gestión de Aznar, el mérito del cierre de filas es atribuible a la estrategia del PSOE de pedir el voto secreto. «La política exterior es competencia del Gobierno», aseguran fuentes gubernamentales para justificar la negativa de Aznar a someter a autorización previa del Parlamento el apoyo español a una posible ofensiva bélica. La estrategia política en la crisis pasa por una intensa presencia de miembros del Gobierno en el Parlamento, tal y como ha ocurrido en las últimas semanas. Comparecencias El principal valedor de esta filosofía es el vicepresidente primero, Mariano Rajoy, quien, tras las manifestaciones contra la guerra del pasado 15 de febrero, preparó una ofensiva parlamentaria apoyada en el grupo mayoritario del Congreso. Él mismo ha intervenido en sesiones plenarias en las que no estaba prevista su presencia, como ocurrió el pasado martes. Aznar compareció ante la Cámara baja el miércoles a pesar de que no había novedades relevantes que comentar, y fuentes de La Moncloa aseguran que volverá a pedir una sesión informativa después de la votación de la resolución de EE.UU., España y el Reino Unido ante el Consejo de Seguridad de la ONU. La ministra de Asuntos Exteriores, Ana Palacio, se adelantó a la reunión que celebró ayer el Consejo para conocer el informe de los inspectores y, el pasado jueves, ya tramitó la solicitud de comparecencia para dar cuenta de la sesión. Su intervención en la ONU fue ayer muy criticada por el líder de la oposición, José Luis Rodríguez Zapatero, quien lamentó que la jefa de la diplomacia pronunciara las palabras más «belicistas». Con ellas, asegura, «ha dado al mundo la peor imagen de España en 25 años». Además, Gaspar Llamazares, de IU, aseguró sentirse «avergonzado» porque el Ejecutivo se haya erigido en el «abanderado de la cruzada de la extrema derecha de EE.?UU». Por otra parte, la sede diplomática de España en Bagdad, que ha suspendido temporalmente sus actividades, no presta protección consular desde el pasado 15 de febrero, según explica el ministerio de Asuntos Exteriores en su página web. En ella, aconseja la salida de Irak de todos los españoles.