Rajoy sostiene que la entrega del dinero es «claramente inmoral» El Ejecutivo investiga la subvención de 1,7 millones concedida por el Gobierno vasco
28 feb 2003 . Actualizado a las 06:00 h.El Gobierno ha puesto en manos de la abogacía del Estado el estudio de la legalidad de las últimas subvenciones por 1,7 millones de euros concedidas por el Ejecutivo de Vitoria al diario Egunkaria , cerrado por orden judicial el pasado 20 de febrero. Mariano Rajoy sostuvo que la entrega del dinero es «claramente inmoral» y de «una muy dudosa» legalidad que los servicios jurídicos de la Administración tratan de establecer. El Ejecutivo central está convencido de que los gobernantes de Vitoria han planteado un pulso con la clausura del rotativo Euskaldun . El Gobierno, si los abogados del Estado concluyen que el pago de las ayudas es ilegal, llevará el caso a la jurisdicción contencioso-administrativa.La Consejería de Cultura del Ejecutivo vasco aprobó el 30 de diciembre del año pasado una subvención de 1,7 millones de euros del programa de afianzamiento de la lengua vasca en los medios de comunicación. El rotativo entró en el apartado de «prensa escrita que distribuye el 25% o más de su tirada fuera de la provincia en que se edita». La ayuda, sin embargo, no se hizo oficial hasta el 24 de febrero, cuando se publicó en el Boletín Oficial del País Vasco, cuatro días después del cierre por su presunta vinculación con ETA.Rajoy apuntó que es «lamentable» que el Gobierno de Vitoria contribuya a la financiación de un periódico al que anteriores miembros de ese mismo Gobierno y destacados dirigentes del PNV acusaron de estar en la órbita de ETA y de mantener «vínculos» con la organización terrorista. El vicepresidente señaló que el portavoz del PNV, Joseba Egibar, declaró en 1993 ante un tribunal que «ETA y KAS intervinieron en la elección del director de Egunkaria» . Maltrato policial El vicepresidente desmintió «categóricamente» que los directivos de Egunkaria hayan sido torturados. No obstante, Martxelo Otamendi, el director del medio clausurado, denunció de manera pública haber sido objeto de torturas a manos de la Guardia Civil. Ayer, fuentes penitenciarias aseguraban que Otamendi declaró por escrito no haber sufrido ningún tipo de maltrato.