«TVE era una televisión inteligente, ahora es vendedora»

Álvaro del Corralmadrid

ESPAÑA

El veterano entrevistador de«A fondo» hace un repaso a su dilatada trayectoria en una biografía escrita por su colega, el crítico de cine Joan Munsó Cabús

14 feb 2003 . Actualizado a las 06:00 h.

Joaquín Soler Serrano forma parte de la historia de la radio y la televisión españolas de los primeros tiempos gracias a las entrevistas que hizo en su programa A Fondo a los personajes más importantes de toda una época, desde Azorín, Borges o Cortázar a Fellini o Richard Nixon. Ahora repasa su vida en Joaquin Soler Serrano, A fondo (Planeta), una biografía escrita por su colega y amigo, el crítico de cine Joan Munsó Cabús, quien también participó en esta entrevista. -Defíname el género de la entrevista. ¿Cómo se hace una buena entrevista? - J.S.S .:Depende de cada uno, yo no puedo dar consejos a nadie de cómo hacer sus entrevistas. La entrevista no es un género, es una multiplicidad de géneros. Es como el toreo, cada torero tiene su manera de torear. -¿Pero qué ingrediente no debe faltar en una buena entrevista? - J.M.C .: Que el entrevistador sepa siempre a quién hace la entrevista. Siempre se ha dicho de Joaquín que sabía más él de los personajes a quienes entrevistaba que los propios personajes. -¿Qué le parece el tipo de periodismo que se hace hoy en España? -J.S.S.: Tenemos un periodismo brillante con ejemplares extraordinarios. El periodista no se hace en quince días, puede nacer periodista, pero luego tiene que trabajarlo. El éxito es el resultado de un esfuerzo que sólo llega cuando se trabaja. Periodismo es más dar que recibir. -¿Qué clase de periodista es Soler Serrano? - J.M.C .: Joaquín se ha distinguido por dos cosas: siempre ha tratado a sus entrevistados con elegancia, con deferencia, como para ennoblecer al personaje en vez de sacar sus trapos sucios. Y, sobre todo, ha sido un gran trabajador. -En su exitoso programa «A Fondo» usted entrevistó entre 1976 y 1981 a gran parte de los personajes más importantes de la época, ¿de quién guarda un recuerdo especial? - J.S.S. : Julio Cortázar. Le recuerdo como un hombre de un corazón enorme. Nació una gran amistad entre nosotros. Su calidad de hombre y escritor distinto a todos le hacen el personaje más interesante. -Usted ha sido un maestro en la radio de este país. ¿Qué le parece la radio que se hace ahora? ¿A quién escucha? -J.S.S. : Yo dejé de oír la radio. No escucho a nadie porque no oigo más que cosas raras, no tengo tiempo. Si ellos quieren, que me escuchen a mí, y si no, no sufro. Yo no soy oyente, soy comunicante. -¿Qué opina de la caliad de la televisión actual? -No veo casi la televisión de España porque no estoy aquí, pero me parece que ha bajado. -¿Y el caso de TVE? -Me parece que TVE era una televisión inteligente y la han sustituido por una televisión vendedora, buscando el dinero y el éxito de un cierto público que, a lo mejor, agradecería que le dieran cosas hermosas. El error de TVE es haber bajado de su extraordinaria situación. En todos los países en los que he estado me han hablado siempre de lo ejemplar de la TVE en cuanto a la cosa cultural. Luego resulta que se dedican sólo a estos cantantes y a estas tonterías. Si hay público que quiere música, que les den música, pero que no supriman la cultura. -En su opinión, ¿qué contenidos debe tener una televisión pública? - J.S.S .: Yo haría una programación por escalas porque no todos los espectadores son iguales. Trataría de llegar al mayor número de espectadores de la mejor manera posible, hasta donde se pueda. -Y la crítica de televisión, ¿ha variado desde lo que hacía Viriato en los primeros tiempos a lo que se escribe hoy en los periódicos? -J.M.C .: No me gusta la politización del asunto. Ocurre con la televisión, con el cine, con el teatro, con la música... Parece más importante la militancia del personaje que lo que realmente es objeto de crítica. -Usted vive desde hace años en Venezuela, ¿cómo ve el panorama? -J.S.S .: En Venezuela la guerra está en la calle, donde los chavales se matan y van armados. El problema es que los chavistas son comunistas y, los otros, son todo lo contrario, son fascistas.