El PSE acusa al Gobierno vasco de no dar prioridad a la lucha antiterrorista

La Voz J. G. | ANDOAIN

ESPAÑA

José María Aznar envió un mensaje de condolencia a los «compañeros socialistas»

08 feb 2003 . Actualizado a las 06:00 h.

El intento de ETA de asesinar al jefe de la policía municipal de Andoain (Guipúzcoa), Joseba Pagazaurtundua, abrió más la sima que divide a nacionalistas y no nacionalistas. Socialistas y populares rechazaron las condenas del crimen realizadas por el lendakari y dirigentes de PNV y EA. En un comunicado de siete puntos elaborado por la ejecutiva del PSE reunida en San Sebastián, y leído por su secretario general, Patxi López, los socialistas denunciaron la «limpieza ideológica y la eliminación física» que sufren quienes «se atreven» a denunciar la situación de falta de libertad y amenazas en Euskadi. Además, en un claro mensaje al Gobierno vasco y a los partidos que le sustentan, advirtieron de que están «cansados de las condenas retóricas». En este punto, Patxi López recordó que «nuestras instituciones de gobierno llevan tiempo oponiéndose a cualquier tipo de medida judicial o legal que pretenda luchar contra el terrorismo», y que en Andoain gobierna Batasuna porque «ni el PNV ni EA han querido nunca atender a las demandas socialistas para presentar una moción de censura» contra el alcalde. El presidente del Gobierno, José María Aznar, habló ayer por teléfono con el secretario general del PSOE, José Luis Rodríguez Zapatero, para comunicarle su solidaridad tras el atentado. El jefe del Ejecutivo declaró que está con ellos «con el corazón y la cabeza». «Y -añadió- decir también a nuestros amigos y compañeros socialistas que seguiremos codo con codo hasta la derrota de terrorismo con todas sus consecuencias». Ajeno a las críticas, el lendakari leyó una declaración en la que avanzó que quienes cometen estos «horrendos atentados» serán detenidos y puestos a disposición de la Justicia. Javier Madrazo, coordinador de Izquierda Unida en el País Vasco, acusó a ETA de querer «situar al borde del precipicio a la sociedad vasca con su estrategia de generalizar y socializar el dolor y el sufrimiento».