Enemigos equivocados

La Voz

ESPAÑA

07 feb 2003 . Actualizado a las 06:00 h.

De repente, Javier Bardem se ha convertido en el enemigo público número uno de los diarios, tertulianos y columnistas más histéricos dentro de la órbita gubernamental. No importa caer en el ridículo al llevar a la portada al actor con la que está cayendo. No importa asegurar que es una estrella muy local, más farolillo que astro rutilante (¿y su magistral interpretación de Reinaldo Arenas? Por cierto, un disidente del castrismo cuyo drama recogía la película que dio fama mundial a Bardem, Antes de que anochezca ). Todo sea por la causa. Sadam, ni en broma Pero una cosa es oponerse a la guerra preventiva y otra muy distinta, y reprobable, irse a Bagdad a aplaudir el adlátere (Tarek Aziz) del tirano, como hizo Cristina del Valle. O cantar con el retrato de un asesino a la espalda, como Marina Rosell. ¿Estas y otras mujeres que han acudido a rendir pleitesía al sátrapa no están informadas de que Sadam es responsable de la muerte de un millón de iraquíes? ¿No han leído los escalofriantes informes de Amnistía Internacional y de otras organizaciones? Con el pueblo iraquí, sí; con Sadam, no. En el punto de mira Estas maniobras de distracción no pueden ocultar que Bush va a desencadenar una guerra contra Irak de consecuencias imprevisibles y que el Gobierno la jalea. Ese grosero comeniños y sacamantecas que es Rumsfeld, el que ha llamado «vieja Europa» a Francia y Alemania y ha comparado a este país con Cuba y Libia (los matices y la diplomacia no son su fuerte) dice que ha llegado la hora de atacar. Mientras, compramos vacunas contra la viruela porque nos hemos convertido en objetivo de presumibles ataques terroristas.