Criticó ante el partido a los que proponen «planes de belleza en 7 días» El vicepresidente económico no intervendrá en la convención nacional del PP
07 ene 2003 . Actualizado a las 06:00 h.«De la lucha antiterrorista y las reformas legales para que los terroristas cumplan íntegras sus condenas es de lo que hay que hablar -arengó ayer José María Aznar a sus compañeros de partido en le comité ejecutivo celebrado en la sede madrilaña de la calle Génova-; de esto y no de planes de belleza en siete días». Estas palabras, pronunciadas con toda la intención con la que acostumbra a enviar sus mensajes el presidente del Partidol Popular, fueron dirigidas, según interpretaron la mayoría de los presentes, al vicepresidente económica Rodrigo Rato. Todo estaría relacionado con sus declaraciones al diario Abc , en la que se postulaba como sucesor. Rato reconoció ayer a su salida del comité que quizás sea cierto que proyecta una imagen prepotente o intransigente y que «es posible que no sepa manejar como quisiera el factor humano». Incluso admitió que «quizás mi lenguaje corporal, mi manera de expresarme...tal vez». Ayer se supo que mientras Mayor Oreja y Rajoy compartirán protagonismo en la convención nacional que celebrará el PP los días 18 y 19 de enero, Rato no tiene previsto intervenir. Naturalmente, este reparto de papeles se presta a múltiples interpretaciones a la luz del debate sucesorio, lo que obligó al secretario general, Javier Arenas, a explicar y justificar el orden del día de la convocatoria aprobado ayer. Arenas recordó que, en un principio, estaba previsto que sólo interviniera en la convención Jaie Mayor Oreja como coordinador del programa electoral y para su presentación. Sin embargo, a última hora, se incorporó una nueva resolución sobre el Prestige , bajo el lema de Galicia más que nunca , que será presentada por Rajoy. Medidas penitenciarias Arenas, subrayó también la total disposición al diálogo con otras formaciones para aprobar las medidas contra el terrorismo y la delincuencia anunciadas por José María Aznar, pero advirtió de que éstas no se pueden «sacrificar» a la obtención de un consenso al cien por ciento, y reiteró que existe «la firme decisión» de sacarlas adelante porque cuentan con el respaldo mayoritario de la sociedad. Desde el Partido Socialista, su portavoz, Jesús Caldera, reafirmó la voluntad de su partido de consensuar con el Gobierno estas reformas, aunque insistió en que tiene que haber una «puerta abierta a la reinserción» y criticó la forma en que José María Aznar las anunció.