¿Qué pasó en la comisaría de Málaga?

Bea Abelairas
B. Abelairas REDACCIÓN

ESPAÑA

La policía y los bomberos mantienen versiones distintas en cuanto a su actuación en el rescate de los inmigrantes encerrados en los calabozos.

03 ene 2003 . Actualizado a las 06:00 h.

La actuación de la policía en el caso del incendio de los calabozos de la comisaría de Málaga, que de momento se ha cobrado la vida de cuatro inmigrantes, sigue recibiendo críticas. La oposición y las organizaciones no gubernamentales aseguran que los agentes no colaboraron en el rescate. No obstante, más de una semana después del suceso todavía nadie sabe qué pasó la tarde del 27 de diciembre. Los policías nacionales aseguran que tienen la prueba necesaria para demostrar que su actuación fue la correcta: la cinta de seguridad. Manuel Beaín es un agente malagueño que conoce las instalaciones en las que ocurrió el siniestro. Además, como responsable del SUP en la provincia, pudo visionar la cinta que recoge todo el incidente. Según Beaín, los inmigrantes estaban encerrados en varias celdas. «En una de las más cercanas a la puerta de salida, estaba el grupo que provocó el incendio», asegura. Con estos detenidos estaba el cabecilla, el palestino Patrick Ajardan, la primera víctima mortal y detenido en otras diez ocasiones por tráfico ilegal de personas. Malas condiciones Según este agente, los arrestados pusieron en práctica una técnica que suelen usar con éxito en los centros de acogida para escapar: provocan un incendio para huir entre el tumulto. «En este caso, las condiciones de las celdas les costó la vida», asegura Beaín. Al parecer, los dos policías que custodiaban los calabozos realizaron una ronda a las seis de la tarde. Nada más terminar, vieron el resplandor de las llamas y enseguida se dieron cuenta de que los detenidos estaban prendiendo fuego a los colchones. «No existe ningún sistema de ventilación, así que en unos segundos el recinto se llenó de humo. Aún así, y a pesar de que no tenían más que una manguera para combatir el fuego, los agentes abrieron la mayor parte de las diez celdas ocupadas», relata el agente Beaín. «El problema es que los incendiarios trataron de provocar la confusión necesaria para escapar impidiendo salir al resto de arrestados y todos comenzaron a huir en sentido contrario a la salida», explica el agente, que también asegura no entender por qué los bomberos contradicen la versión. «Cuando se haga pública la cinta se demostrará quién tiene la razón». Los bomberos dicen que fueron ellos los que abrieron las celdas con una llave maestra que la propia policía les proporcionó cuando llegaron a la comisaría, unos siete minutos después de recibir el aviso. El policía Manuel Beaín asegura que el problema reside en que los dos agentes de servicio no disponían de medios: «No hay un plan para evacuar el edificio, que tampoco dispone de sistema de ventilación. Y esto es algo que ya denunciábamos en el año 2001», dice. Sin embargo, el sindicato de bomberos califica de «adecuadas y suficientes» las medidas preventivas en caso de incendio que tienen los calabozos de la comisaría. Ayer, el subdelegado del Gobierno en Málaga, Carlos Rubio, quiso dar la razón a ambos cuerpos, pero contradijo todas las versiones. «El agente que custodiaba a los inmigrantes abrió la celda nada más percatarse de la existencia del fuego. Lo que ocurrió es que el humo le impidió abrir el resto». Un extremo que los policías desmienten, ya que dicen que eran dos los agentes de servicio y que abrieron casi todos los calabozos. Rubio mantiene que la seguridad del edificio es la adecuada. Eso sí, también cree que las videocámaras de la comisaría, que ya han sido puestas a disposición del juzgado que instruye el caso, apoyan su versión.