Mayor Oreja, cae el mito

| RICARDO MARTÍN |

ESPAÑA

EL MERCADO DE LA CORTE

28 dic 2002 . Actualizado a las 06:00 h.

Mínimo, mínimo Los adversarios de Mayor Oreja en la carrera sucesoria dicen que una cosa es ser el más popular y otra que te vayan a votar. La «cantada» del ex ministro en la votación de los Presupuestos vascos permite alumbrar -por fin- la verdadera entidad de este seductor de objetivos fotográficos y televisiones. Sus destinos políticos se han sustanciado en sonoros fracasos, pero su imagen de apóstol de España en Euskadi le mantenía a flote. Animado por el incomprensible silencio de los medios sobre su «caso», Zaplana recorta el salario mínimo. Castigo al PSOE Al fin ha comprendido el PP que Rodríguez Zapatero cimentó su imagen virginal sobre el Pacto Antiterrorista que promovió. Aznar no está dispuesto a compartir ni una sola iniciativa más en la materia. En todo caso, pondrá en evidencia a Zapatero si no acata aquellas medidas que vayan en la dirección de lo que la mayoría quiere. Se llegará a plantear -oportunamente- modificar la Constitución para introducir la pena de muerte. Aumenta el número de ancianos que fallecen solos. Se publicitan planes, pero sin la necesaria financiación. Duelo femenino Dos opciones, dos «estrellas», y un actor, Ruiz-Gallardón, que iba a ser el «prota» y pasa a secundario de lujo. El duelo de las municipales 2003 se escenificará en Madrid, aunque el fenómeno rebasará incluso nuestras fronteras: Ana Botella frente a Trinidad Jiménez. La candidata socialista ha visitado a un amigo de la esposa de Aznar, el padre Ángel -de Mensajeros de la Paz-. No es una oenegé cualquiera, está en el núcleo duro del PP. Gallardón juega magistralmente al equívoco, algo que no pueden permitirse ni Simancas ni «Trini».