«¿Qué gano yo con esta gente en prisión? Quiero mi piso»

La Voz

ESPAÑA

MANUEL H. DE LEÓN

A los afectados no les basta con el ingreso en la cárcel de cuatro directivos de la promotora. Exigen que les den sus viviendas, en las que invirtieron mucho dinero

06 nov 2002 . Actualizado a las 06:00 h.

«Esto es como cuando matan a tu hijo y sus asesinos ingresan en prisión. Ellos están en la cárcel pero tú no tienes a tu hijo». Las declaraciones de «Robin de los PAU», uno de los afectados por la CPV, son el sentir generalizado de sus compañeros. Están contentos porque la justicia ha tomado cartas en el asunto y ha enviado a los responsables de la presunta estafa a la cárcel. Pero el sentimiento de desolación sigue ahí, latente, porque su situación es la misma que la de hace unas semanas: están sin vivienda y en muchos casos sin dinero. «¿Qué gano yo con todo esto si no tengo ni piso ni terreno?», dice «Robin». No descansarán hasta que alguien, quizá la Administración, les ayude a conseguir una casa. «Ese sigue siendo nuestro principal objetivo», explica Elena Barrionuevo, portavoz de la Asociación de afectados por la CPV. A ella también la estafaron. Pagó 18.000 euros, tres millones de pesetas de los de antes, por una vivienda que nunca se construirá. «Ha sido horroroso y no quiero que se repita nunca más». Y hace un llamamiento al alcalde, José María Álvarez del Manzano, y al presidente autonómico, Alberto Ruiz-Gallardón, «para ver si es verdad que van a hacer todo lo que está en sus manos», dice la mujer. «Que hagan algo por nosotros», remacha. Sorpresa La noticia del ingreso en prisión de Francisco García, el director general de la CPV, la recibió a las cuatro menos cuarto de la tarde. Sorprendida por la rapidez con la que la justicia ha actuado, no sabe qué decir. «Cuando la jueza ha adoptado esta decisión será porque ha visto cosas y comportamientos que no han sido correctos». Barrionuevo pasó la mañana de ayer en los juzgados de Plaza Castilla de Madrid, junto a sus compañeros. Querían ver la cara de García, a su llegada al juzgado. Sus manos portaban pancartas en las que se podía leer: «Justicia. Pisos para los estafados y cárcel para los estafadores». «¿Dónde está nuestro dinero?». «Nos ha estafado». No vieron llegar a García Moreno, porque el hombre, que se presentó solo y un poco nervioso, eludió acceder al edificio por la puerta principal. Fuera se seguían escuchando gritos contra la promotora, sus tres administradores y el director general, ahora en la prisión de Soto del Real, en Madrid. Los afectados continuarán adelante con sus movilizaciones. A las cuatro de la tarde, se presentarán en la Asamblea de Madrid donde se planteará una pregunta sobre la trama. Y después, a las ocho aproximadamente, se volverán a reunir para hacer un recuento de asociados y organizar los grupos de trabajo. Porque esto, aseguran, acaba de empezar.