Bosé y Ubago, dos formatos opuestos de pop, triunfaron la misma noche en Madrid
21 sep 2002 . Actualizado a las 07:00 h.Dos generaciones... Curioso el combate musical que se produjo el viernes noche en los escenarios del foro. Los conciertos de sendos cantantes -que gozan de especial popularidad entre el sector femenino- escenificaron una ruptura que representa los gustos de dos generaciones separadas por una brecha de veinte años y unidas por una pasión común: la música cantada en español por un artista elevado al altar de las estrellas. Tal era la dualidad de propuestas sobre las tablas de Las Ventas, por un lado, y La Riviera, por otro. Miguel Bosé tiene edad suficiente como para ser el padre de Álex Ubago, pero partiendo corazones andan a la par. ... dos estilos... Aunque, bien pensado, quizás sea ése el único punto en común entre los dos. En el plano artístico, Bosé y Ubago conforman estereotipos contrapuestos. Es difícil encontrar parecidos entre aquel chaval que, a principios de los ochenta, rendía tributo a Sevilla con un extraño atuendo a medio camino entre Loco Mía y Shangay Lili, y este otro de gesto melancólico que derrite a las jóvenes acariciando el piano. Uno representaba la vanguardia y el afán de transgresión; el otro, carente de estética, apela al sentimiento con aire clásico. Uno atesora la ventaja innegable de la experiencia; el otro aporta el enorme valor de la juventud. ... y dos éxitos Total, que cada uno tiene su público, más allá de que el percal estuviera repartido entre treintañeras nostálgicas y quinceañeras inocentes. Así que en sus respectivas actuaciones en Madrid, el éxito estaba cantado. Miguel Bosé, con más repertorio del que echar mano, manifestó la vigencia de sus viejos éxitos y la frescura de sus últimos temas, recientemente respaldados con la concesión de un Grammy Latino. También había buenos precedentes para Álex Ubago, capaz de la hazaña de imponerse este verano a la mayor maquinaria promocional -O.T.- que se recuerda en la historia del pop español. Este combate lo ganaron los dos. Jóvenes artistas Cambiemos de tercio. Llegan a Madrid, con ganas de comerse el mundo, los miembros del grupo artístico Mestizo, un colectivo de jóvenes artistas formado en Toledo que ahora muestra en la capital una exposición multidisciplinar que aporta un nuevo punto de vista sobre los caminos que recorren los creadores de nuevo cuño. Tomás Cañizares, Herminio Sánchez, José Carlos García, Javier Gallego, José Luis Abad, Marcos Huete y Raquel Huerta son los protagonistas de esta muestra, montada en la Escuela de Formación Julián Besteiro, del sindicato UGT, en la que se puede ver fotografía, pintura y escultura.