Los aspirantes han alternado las minivacaciones con los preparativos de la campaña electoral A ocho meses de los comicios, los candidatos multiplican sus actos públicos
05 sep 2002 . Actualizado a las 07:00 h.Con el pie preparado para pisar el acelerador a fondo, los candidatos han dicho adiós a las minivacaciones para volcarse de lleno en las elecciones municipales y autonómicas de mayo. Quedan ocho meses para la gran cita, pero la batalla por conquistar Madrid ya ha comenzado. Esta campaña se presenta como la más larga en la historia de la democracia en España. PP y PSOE tienen el ojo puesto en la capital porque, según reconoció un alto cargo del PSOE, «ganar aquí facilita mucho las cosas de cara a las generales del 2004». De ahí la designación de Trinidad Jiménez y Alberto Ruiz Gallardón, «lo mejor de cada partido», según los analistas políticos, para pugnar por la Alcaldía. Uno y otro se han quedado prácticamente sin vacaciones. El presidente autonómico apenas disfrutó de unos días de descanso a finales de julio. No ha parado en todo el mes de agosto. Inauguraciones de carreteras de madrugada, colocación de la primera piedra en el PAU de Vallecas, visitas a barrios, pueblos, reuniones... No se ha relajado ni un segundo, para que el presidente, José María Aznar, vea que su decisión de retirar de la contienda a Álvarez del Manzano para colocarle a él no ha sido errónea. «Un acto cada día» En los próximos meses multiplicará su actividad pública, al igual que su adversaria, Trinidad Jiménez. La dirigente socialista se ha tomado nueve días de descanso durante todo el mes. Septiembre se presenta repleto de actos, «uno cada día, como mínimo», apunta un estrecho colaborador. La candidata socialista ha aprovechado el mes de agosto para empaparse bien de los problemas de Madrid. Por este motivo, el 27 se entrevistó en Ferraz con los concejales de su partido. Antes se había reunido con expertos en la ciudad y leído las miles de cartas que a diario llegan a su despacho de ciudadanos desencantados con la gestión del PP. Frente a las voces de dirigentes populares que critican su falta de experiencia municipal y su anonimato, Jiménez ha multiplicado sus apariciones en los medios de comunicación y sus visitas a los 21 distritos de la capital. De estos encuentros irán surgiendo a partir de octubre las propuestas que defenderá en la campaña «muy dirigida a la ciudadanía» y que tendrá como eje central la seguridad, la vivienda y el urbanismo, el tráfico, la cultura, Madrid 2012, atención social y tecnologías. Éstas serán también las ideas marco del programa electoral que defenderá el candidato socialista a la Comunidad de Madrid, Rafael Simancas, quien ha interrumpido sus vacaciones en varias ocasiones para celebrar reuniones y asistir a algún acto público. El candidato socialista, que competirá con la presidenta del Congreso, Esperanza Aguirre, centrará su campaña en aquellos pueblos del sur que tradicionalmente han votado a la izquierda y que en los comicios del 99 optaron por la abstención. Su intención, en cualquier caso, es recorrer «uno por uno» los municipios de la Comunidad, «desde el más grande al más pequeño». La plana mayor del PSOE se volcará en su candidatura. No en vano, un sector del partido ve más posibilidades de derrota en Aguirre que en Gallardón. De éste ya casi no habla el líder de la FSM. En sus discursos abundan las alusiones a la presidenta del Senado y a su etapa como concejal en el Ayuntamiento. A la espera de que Juan José Lucas la sustituya al frente de la presidencia del Senado, Aguirre tampoco ha perdido el tiempo este verano. Los pocos días de descanso los ha aprovechado para «sondear» al equipo de Gobierno de Gallardón. Además se ha entrevistado con expertos de la Comunidad y compañeros de partido que, en algunos casos, no se han mostrado optimistas.