EL MERCADO DE LA CORTE
31 ago 2002 . Actualizado a las 07:00 h.La hora de la ONU España, con buen juicio, se alinea con el resto de la UE y pide la intervención de la ONU para solventar la papeleta de Irak. Tras el 11-S parecía que EE UU quería aceptar la multilateralidad internacional en las grandes decisiones. Pronto olvidó Bush el apoyo internacional a su pueblo y volvió a su célebre «eje del mal». La inflación europea supera el 2%, al límite de los criterios de Convergencia, sólo falta que el petróleo alcance los 30 dólares-barril por culpa de Sadamm Hussein y una guerra que sólo beneficia a un Bush en horas bajas. Pierden las constructoras Los malos resultados de las constructoras en el primer semestre de 2002 han repercutido en su cotización. La obra pública tira en año preelectoral, pero la construcción, como el turismo, está cuesta abajo. El «ladrillo» es la inversión de los humildes y las clases medias, en un contexto de bajos tipos de interés, pero empieza a sobrar parque inmobiliario. Los expertos advierten del peligro de «burbuja», con un patrimonio devaluado y bajada de los precios de alquiler. Greespan reconoce ahora que no pudo evitar la «burbuja» financiera. Matas, sostenible España no ha hecho los deberes para la Conferencia de la Tierra. Matas, ministro sostenido pese a la polémica, comparece en Johanesburgo peleado con los ecologistas. Su paso por Medio Ambiente no le acredita como un buen candidato a la presidencia de una autonomía, Baleares, punta de lanza del conservacionismo. La entrada de turistas bajó el 9,2% en Baleares, según Frontur, y en Madrid -sin ecotasa-, un 13%. El País Vasco manda. Ibarretxe recuerda a Aznar que, hace cinco años, dijo que acabaría con ETA con medidas policiales.