Cinco personas, entre ellas dos niños, fallecieron ayer en un accidente de tráfico en la carretera N-620 (Burgos-Portugal) a la altura de la localidad salmantina de Villares de la Reina. Se trata del siniestro más grave del presente verano. En el suceso, que se produjo sobre las diez y media de la mañana, se vieron involucrados un turismo Ford Escort blanco, matrícula de Madrid, y un camión con remolque, con matrículas de Portugal y Francia, respectivamente. Ambos vehículos quedaron completamente destrozados a consecuencia de la colisión. Según el coordinador regional de tráfico en Castilla y León, Ángel Toriello, «parece ser que el turismo, en una maniobra de salida de la vía hacia la derecha, y en un intento supuestamente de recobrar el control del vehículo, se pasó al lado izquierdo de la calzada, siendo arrollado por el camión, que circulaba correctamente». El conductor del camión, visiblemente afectado, manifestó que nada pudo hacer para evitar el accidente, ya que el vehículo se le echó encima. Las dotaciones de bomberos del Ayuntamiento y la Diputación que acudieron al lugar del suceso necesitaron bombas hidráulicas para extraer los cuerpos, ya que el estado del vehículo impedía su rescate de otra forma. La brutalidad del golpe dificultó las tareas de identificación de los cadáveres. No obstante, con la ayuda de los familiares, Toriello pudo informar de que las fallecidas son cinco mujeres, la posible conductora del turismo, S.M., de 39 años, la acompañante, M.P. de 31 años, y tres menores, una joven de 15 años y otras dos niñas, de 9 y 8 años. Todo parece indicar que estas cinco personas se dirigían a presenciar el campeonato nacional junior de natación que comenzó ayer en la ciudad salmantina. Las familias de las víctimas, todas ellas residentes en San Sebastián de los Reyes (Madrid), fueron localizadas a primeras horas de la tarde, y se trasladaron al tanatorio La Dolorosa, donde el juez ordenó su depósito. El punto en el que tuvo lugar el accidente es especialmente problemático. Prueba de ello son las cuatro cruces blancas en apenas 50 metros, que recuerdan otros tantos accidentes mortales sucedidos allí mismo. La carretera N-620 es una de las más transitadas de la red viaria de España y una de las vías con mayores índices de siniestralidad.