Gobierno y PSOE se enzarzan en la negociación de una norma que todos reclaman «constitucionalmente impecable» Que no quede ni sombra de duda sobre la constitucionalidad de la norma. Éste es el objetivo prioritario de la negociación entre el Gobierno y el PSOE sobre la nueva Ley de Partidos, que permitirá la ilegalización de Batasuna si la coalición radical no da un giro de 180 grados en su relación con ETA. Ambas partes quieren llegar a un acuerdo, animados por las encuestas ciudadanas que apoyan abrumadoramente la iniciativa. Sólo les separan ya detalles, pero que pueden tener mucha importancia. En las próximas horas podrían pactar por fin, aunque saben que luego necesitarán el apoyo de otros grupos para que la ley tenga la legitimidad deseable.
14 may 2002 . Actualizado a las 07:00 h.Las cuestiones que hasta ahora han separado al Gobierno y al PSOE han sido fundamentalmente tres: quién puede instar al Supremo para que inicie el proceso de ilegalización, la retroactividad de la norma y cuáles deben ser las causas para dejar a un partido fuera de la legalidad.