25 mar 2002 . Actualizado a las 06:00 h.
La diplomacia española contempla con preocupación que la Familia Real aún no haya sido invitada a la boda del rey Mohamed VI. Fuentes diplomáticas ven en este evento «el motivo para empezar una nueva etapa». Parece improbable que la monarquía española asista a la boda si no se resuelve la crisis. En la foto, el Rey con el embajador magrebí, Abdesalam Baraka.