Los disgustos para Javier de la Rosa no acaban ahí. La juez parece haber descubierto una de sus trampas financieras tras haber indagado sobre el origen real del dinero usado para cubrir la fianza de 2,4 millones de euros que le permite seguir en libertad provisional. La Guardia Civil ha verificado que tras dos avales de 480.808 y 300.505 euros renovados en febrero están dos importantes entidades financieras extranjeras. Esta revelación deja mal a Javier de la Rosa, quien hace poco comunicó a la magistrada que sus avalistas eran dos particulares de Andorra y Miami. Sin embargo, los bancos españoles que han presentado los fondos de la fianza sostienen que el primer aval fue pedido por una firma londinense y el segundo por una sociedad mercantil de Ginebra.