La increíble huida del mafioso del ciclomotor

La Voz

ESPAÑA

Un héroe anónimo casi logró capturarlo en Granada Fue de cine. Los granadinos asistieron ayer a una persecución que causó la alarma en toda la ciudad, con decenas de unidades de la policía movilizadas ¿helicóptero incluido¿, un héroe anónimo que siguió al supuesto mafioso y el desalojo y registro de la Facultad de Derecho. Pero el fugitivo logró huir.

08 mar 2002 . Actualizado a las 06:00 h.

Cuando llega a la capital, ya están avisadas todas las unidades. El vehículo del sospechoso logra adentrarse en el centro de la ciudad, donde las calles son estrechas y transitadas, y tras él las alarmas de los coches patrulla: más de una decena siguiendo su estela o al acecho en puntos estratégicos. Desconcierto Todos los transeúntes se preguntan qué pasa. Pero nadie sabe nada. Ruido y desconcierto. Los estudiantes que se manifestaban contra la nueva Ley de Calidad de la Enseñanza no pudieron completar su recorrido. El presunto delincuente se bajó del auto, en marcha, en la confluencia de las calles Santa Rita y Fray Luis de León. El individuo, que al parecer iba acompañado de una segunda persona que se había bajado del coche momentos antes, siguió la huida corriendo, pero luego suavizó la marcha para integrarse entre los viandantes y despistar la búsqueda. Es entonces cuando lo detecta el encargado de una tienda de molduras ¿I.S., de 34 años¿, que decide seguirle. Llegó incluso a agarrarlo de un brazo, pero el fugitivo le habló en lengua extranjera e hizo ademán de sacar un arma, ante lo cual I.S. le soltó, aunque siguiéndole de cerca. De hecho, cuando el sospechoso tomó un taxi, este héroe anónimo se cruzó delante, obligando al mafioso a huir a pie. Robó el ciclomotor a un joven que pasaba y en esa moto recorrió varias calles, seguido por los coches patrulla, a los que guiaba I.S. La espectacular huida acabó en la Facultad de Derecho, donde, según todos los testimonios, se había refugiado. Eran las 13.30 horas. Aula por aula, se hizo el desalojo del edificio, con cientos de personas concentradas en el exterior. Se buscó y rebuscó, pero sin éxito. Se había esfumado. La policía vincula al sospechoso con las mafias de la droga y el tráfico de coches de lujo. I.S., por su parte, espera la captura y dice que lo que hizo no fue una «cuestión de heroicidad, sino de colaboración ciudadana».