«Nos ofrecieron de todo»

La Voz

ESPAÑA

Los jóvenes que asistieron al evento aseguran que había poca seguridad y muchos traficantes

06 mar 2002 . Actualizado a las 06:00 h.

Las pastillas costaban esa noche entre 1.500 y 2.000 pesetas. Muchos probaron cosas nuevas y, al final, mezclaron demasiado. Durante todo el día de ayer, los investigadores trataban de localizar a jóvenes con algo más que una resaca brutal en hospitales de toda Andalucía. Saben que a la fiesta acudieron chavales de toda la comunidad, porque la organización fletó autobuses desde muchas provincias y sospechan que los traficantes pudieron llegar en esos mismos autobuses, atiborrar la fiesta de sustancias y marcharse de nuevo en el transporte de la organización. La avaricia de los patrocinadores era su tapadera perfecta. Los agentes de Málaga destacan que esta es la razón por la que será más difícil localizar a estos traficantes. «La fiesta se desmadró desde el principio, había mucha gente y poca seguridad», confesaba una chica que acudió al evento y tuvo que sufrir la impotencia de los vigilantes jurados. «Hubo un momento en el que trataron de controlar a la gente disparándoles con un extintor. Entonces, la gente se enfadó y empezaron a tirar botes y de todo. Ya no registraron a nadie más. A partir de ahí entró todo el mundo», relataba ayer. El delegado del Gobierno para el Plan Nacional sobre Drogas, Gonzalo Robles, incidió ayer en la responsabilidad de los padres para saber poner los límites a sus hijos.