La banda recurre a los activistas que tiene en la reserva para sustituir a los detenidos Los taldes (grupos) de reserva de ETA están formados por los activistas que se encuentran ocultos en Francia a la espera de que la dirección de la organización terrorista los encuadre en algún comando y los envíe a realizar campañas de atentados en España. Desde hace algunos años, los grupos de la reserva se esconden en zonas alejadas del País Vasco francés para evitar la presión policial de esta región. Son el auténtico «banquillo» de la banda.
31 ene 2002 . Actualizado a las 06:00 h.En los taldes de reserva se ubica a los activistas recién huidos que deciden continuar en el seno de la organización terrorista. También incluyen a los veteranos, durante el tiempo que permanecen en Francia entre una y otra campaña de atentados. Cuando la policía desarticula comandos en España, la dirección de ETA recurre a los activistas que tiene en la reserva para sustituir a los que han sido detenidos. Mientras tanto, su única función es la de permanecer escondidos. A raíz de la intensificación de las actuaciones de la policía francesa contra ETA de mediados de los años 80, la organización terrorista trasladó a la región de Bretaña a sus grupos de reserva. En 1992, la policía francesa desarrolló una extensa redada, con la detención de más de medio centenar de personas que formaban parte de la infraestructura que daba alojamiento a los grupos de reserva en la región. Entre los detenidos se encontraba Faustino Estanislao Villanueva, Txapu, que era uno de los responsables de los grupos de reserva. Se encargaba de llevar dinero e instrucciones a los activistas de la reserva en Bretaña. Actuaciones policiales En 1994 se produjo la detención de algunos activistas que se encontraban en la reserva en Francia, como Jesús García Corporales o Idoia López Riaño, así como varios ciudadanos bretones que habían ocultado durante casi dos años al miembro del comando Barcelona Pipe San Epifanio. Las últimas detenciones de miembros de la reserva se produjeron el 5 de diciembre del pasado año, cuando la Gendarmería capturó a Ignacio Lizundia Alvarez y Gabriel Sáez Totoricagüena, junto con Nerea Garaizar. Al parecer, los dos primeros habían sido ya encuadrados en un comando y se disponían a trasladarse a España de forma inminente. Un mes antes, en noviembre, otros tres miembros de la reserva -Antton Rodríguez Sasiain, Ignacio Telletxea Goñi y Carlos Iñigo Blasco- fueron detenidos en el sureste de Francia, donde compartían un piso.